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Sin marcha atrás el combate al huachicoleo

Escrito por  Ene 09, 2019

El presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió que su gobierno mantendrá, el tiempo que sea necesario, su estrategia de vigilancia y control para combatir el robo de hidrocarburos. Precisó que los ductos se irán abriendo con cuidado para evitar el huachicoleo.

El mandatario dijo que el operativo de seguridad alrededor de las instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) y refinerías se amplía y, como parte del despliegue de 4 mil efectivos del Ejército se movilizó a 900 uniformados en varias zonas del país.

Indicó que se están abriendo con cuidado los ductos, es decir con vigilancia del personal especializado. Anunció el reforzamiento del plan de vigilancia de soldados del Ejército en instalaciones de Pemex, adelantó que se normalizará el abasto y, al mismo tiempo, se garantizará que no se roben los combustibles.

De ser necesario, sostuvo, se modificará por completo el sistema de distribución de hidrocarburos para no permitir el robo, y subrayó que no se abrirán, como antes, las válvulas sin control.

Tras el despliegue de los integrantes de las fuerzas armadas y del cierre de ductos, aseguró que se ha reducido el robo.

El Presidente indicó que durante el 4, el 9 y el 18 de diciembre se registró la sustracción ilegal de hidrocarburo equivalente a más de mil pipas diarias, y que el máximo reportado fue de mil 336 el día 4 del mes pasado.

El 27 de diciembre, López Obrador anunció por primera ocasión el despliegue de los 4 mil efectivos del Ejército y la Marina, y detalló que se movilizará a 58 estaciones estratégicas, la mayoría en las terminales de almacenamiento y despacho.

Al día siguiente del comienzo del operativo, bajamos a 36 pipas robadas. Ahora el informe es que son 70 pipas robadas en promedio en los días recientes, cuando mucho 100. Pero de mil a 100 fue muy significativa la disminución.

Tras las críticas que ha generado el cierre de ductos de la empresa productiva del Estado para transportar la gasolina por medio de pipas en varias entidades del país, el Presidente reconoció que es mediante ductos el modo más económico de transportar los hidrocarburos, mientras las pipas están en el cuarto o quinto lugar en costo.

Sin embargo, explicó que el haber recurrido a dichas unidades es sólo una fase de la estrategia y será de manera momentánea. Insistió en que no hay escasez de gasolina y que se cuenta con las reservas suficientes para todo el país, pero el desabasto se debe al cambio de modalidad para transportar los hidrocarburos.

Ante los reportes de falta de combustible en gasolineras de varias entidades del país, precisó que no está descartada la utilización de ductos, y el traslado en pipas es una situación transitoria, en tanto se resuelve el problema del robo de combustible.

Sostuvo que antes se abrían los ductos de manera indiscriminada e incluso aseguró que en los monitores de la paraestatal ubicados en las oficinas centrales en la Torre Pemex se registraba la sustracción ilegal de combustible, pero se mantenían abiertos los conductos sin frenar las fugas.

En algunas de las zonas donde se han hecho operativos para combatir el robo de hidrocarburos se han presentado protestas de algunos grupos locales, por lo que llamó a quienes se dedican a dicha actividad a dejar el huachicoleo y recurrir, en vez de ello, a algunos de los programas de apoyo social de su administración.

Precisó que hay una investigación sobre la posible compra de combustible robado por gasolineras, pero detalló que se dará a conocer hasta que haya elementos suficientes.

Antes, el Presidente acusó que el robo de combustible se permitía desde el gobierno y que había una actitud de complicidad plena al interior de Pemex para la extracción y distribución ilegal.

Reveló que se robaban 60 mil millones de pesos al año en combustible, con el huachicol, y que se hacía creer que era por la ordeña de ductos, de los huachicoleros. Dijo que existió toda una cortina de humo, una farsa, porque en realidad el robo se permitía desde las altas esferas del gobierno. Ahí se manejaba todo el sistema de conducción de combustibles.

Mencionó que los sistemas de Pemex permiten observar en monitores cuando hay alteraciones en los ductos y se utilizan redes paralelas para desviar el combustible, por lo que las autoridades estaban al tanto día con día, e incluso desde el gobierno de Vicente Fox se tenía contabilizado el robo en Hacienda, y había que descontar unos 10 mil millones de pesos.

A la postre, esa cifra llegó a ser de 60 mil millones al año en pérdidas. López Obrador mencionó que en el gobierno anterior era robado un equivalente a más de mil pipas diarias, de 15 mil litros cada una. Ahora, con el actual gobierno se ha logrado reducir a un promedio de 36 pipas diarias.

El presidente señaló que existen intereses creados, muy poderosos, pero que logrará éxito en la lucha contra el robo de combustible.

Denunció presiones de quienes piensan que vencerán, pero advirtió que no quieran jugar a las vencidas, porque triunfarán la ley y la justicia.

El gobierno federal atribuyó la escasez de gasolina al cambio en los métodos de distribución, por la estrategia para enfrentar el robo de hidrocarburos.