AMLO y Astudillo, ejemplos de civilidad

Escrito por  Ginés Sánchez Ene 15, 2019

Ante un escenario aún de cierta polarización política, el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Héctor Astudillo Flores protagonizaron un diálogo debido al malestar generado al mandatario estatal por los abucheos de personas que se presume en su mayoría son simpatizantes de Morena, en un acto en Tlapa, en la región de La Montaña.

El gobernador Astudillo Flores no podía hablar con comodidad debido a ello, hasta que el presidente López Obrador intervino para calmar a la concurrencia y remató con su ya típico “¡me canso ganso!”, y el mandatario local pudo dar su discurso en un clima de calma y civilidad.

Bien por el Presidente y también por Astudillo al finalizar el acto, en hacerle mención del momento incómodo ahí presenciado, un extrañamiento justificado, más al calor del aún no finalizado por completo acto público, con lo que el Presidente le dejó en claro que “es que no entienden”, para evidenciar que no era responsabilidad directa suya, e incluso ofreció disculpas sinceras y respetuosas al gobernador.

Estos dos episodios fueron grabados y vistos por mucha gente, y sentarán un precedente para que no vuelvan a ocurrir, que se respete a la autoridad, que las campañas ya terminaron, debe quedar claro. Lo de Astudillo es inédito, pues los gobernadores de Hidalgo y de Oaxaca nada dijeron al respecto, cuando menos no de manera abierta y pública: “soy un guerrerense digno”, se le oye fuerte y claro al gobernador Astudillo.

Después, en una conferencia de prensa y a pregunta expresa de reporteros, Astudillo aclaró que no había ningún desencuentro con el presidente de la República, y éste al día siguiente, en su conferencia de prensa mañanera, a pregunta también de otro reportero, aprovechó para enviar un mensaje a los líderes de su partido: que esas escenas, estériles por decir lo menos, no se repitan en ninguna parte.

Diálogo político de alto nivel, altura de miras, transparencia y dignidad mostraron ambos líderes. Esto, seguro, abonará a limar asperezas en una sociedad inecesariamente aún dividida.

Mención aparte merece Héctor Astudillo, que ante los increíbles, irrespetuosos y soeces comentarios vertidos en la red social Twitter por el ex candidato presidencial Gabriel Quadri –quien al parecer padece problemas de aprendizaje–, en el sentido de que Chiapas, Oaxaca y Guerrero son “una carga para la Federación y para el país mismo”, se tomó el tiempo de enviarle unas buenas clases de historia, con material didáctico de primera, consistente en documentos facsimilares de los Sentimientos de la Nación, el Acta de Independencia y la Abolición de la Esclavitud en México, signados todos en su momento en Chilpancingo, para mostrar la gran contribución histórica de nuestra entidad a la nación entera.

Por cierto, los documentos van en un formato demasiado fino, con sus carpetas de piel, dignas de los emisores (gobernador y estado), no así del receptor en cuestión. n