El valor del espectro radioeléctrico

Escrito por  Eduardo López Betancourt Feb 02, 2019

Los recursos que la naturaleza provee son diversos. Algunos de interés para la sociedad son hidrocarburos, minerales, agua y espectro radioeléctrico, entre otros. Algunos de ellos son renovables, y otros, no renovables, es decir que estos últimos existen en una cantidad limitada, y llegará un momento en el que dejen de existir; por tanto, requieren de una correcta administración.

Ahora bien, el espectro radioeléctrico es un recurso natural limitado y de alta demanda, fundamental en materia de telecomunicaciones y radiodifusión. Se trata de un bien intangible, y para entenderlo nos podemos referir a él como el aire que se encuentra sobre la superficie terrestre, el cual sirve como medio para la propagación de las ondas electromagnéticas, las cuales se utilizan para la transmisión de información en los servicios de telecomunicaciones inalámbricas y la radiodifusión.

La Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión en su artículo 3° define espectro radioeléctrico como el espacio que permite la propagación, sin guía artificial, de ondas electromagnéticas cuyas bandas de frecuencias se fijan convencionalmente por debajo de los 3,000 GHz, lo cual significa que el espectro es limitado. Sin embargo, en estricto sentido, nunca llegará a terminarse como, por ejemplo, el petróleo. Lo que podría llegar a suceder en algún momento es que las bandas de frecuencia se asignen en su totalidad y, por tanto, dicho recurso natural se agote.

A diferencia, de los minerales como el oro y la plata, que por su naturaleza son tangibles y por todos es conocido el valor económico que tienen, el espectro radioeléctrico está poco valorado, porque al ser intangible no se dimensiona la riqueza que representa dicho medio de propagación de ondas, al cual nos podríamos referir coloquialmente como aire. Pero, para dimensionar lo que cada uno representa, basta mencionar que en el siglo XVIII, Pedro Romero de Terreros llegó a ser el hombre más rico de la Nueva España, ahora México, gracias a la plata que extrajo de las minas que se encuentran en el actual estado de Hidalgo. Igualmente, en la actualidad, en el siglo XXI, el uso y la explotación del espectro radioeléctrico, por medio de las concesiones correspondientes, puede crear enormes fortunas.

Al respecto, el marco jurídico nacional establece en el artículo 42 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos los elementos que comprenden el territorio nacional, entre los cuales se encuentra el espacio situado sobre dicho territorio, es decir el espectro radioeléctrico. Con la reforma constitucional del 11 de junio de 2013 se creó el Instituto Federal de Telecomunicaciones, organismo público autónomo que tiene por objeto regular y promover la competencia y el desarrollo eficiente de las telecomunicaciones y la radiodifusión.

En este sentido, el Instituto Federal de Telecomunicaciones tiene un gran reto, que es llevar a cabo una correcta administración del espectro radioeléctrico, otorgar o concesionar bandas de frecuencia para la prestación de servicios de telecomunicaciones y radiodifusión, de una manera eficiente, transparente y apegada a derecho.

Es importante resaltar que el espectro radioeléctrico es de gran valor, pues genera grandes ganancias económicas para las empresas prestadoras de servicios.

Este año se llevarán a cabo licitaciones de bandas de frecuencia por el IFT conforme al Programa Anual de Bandas de Frecuencia 2019. La preocupación que existe en el mercado es que los agentes preponderantes, con su poderío económico, limiten el ingreso de medianos empresarios al sector de las telecomunicaciones. Por eso, el público debe estar atento para que las licitaciones se realicen de manera transparente y el factor económico deje de ser el fiel de la balanza que determine al ganador. n