Tianguis organizado con visión y responsabilidad

Escrito por  Isidro Bautista Soriano Abr 04, 2019

Aunque fue realizada por primera vez en 1975 como Feria Internacional de Hoteles y Agencias Turísticas de Acapulco, a propuesta del ex presidente de la República, Miguel Alemán Valdés, que en ese entonces encabezaba el Consejo Nacional de Turismo, al año siguiente tomó la denominación de Tianguis Turístico, y durante 36 años tuvo su sede en Acapulco, convirtiéndose en el evento más importante de México y de América Latina de la llamada industria sin chimeneas.

A la postre, por decisión del entonces presidente Felipe Calderón Hinojosa, el gobierno federal determinó que a partir de 2012, con Ángel Aguirre Rivero como gobernador de Guerrero, el Tianguis Turístico sería itinerante, con el objetivo –se argumentó– de promover distintos destinos turísticos, además de Acapulco.

La secretaria de Turismo del gobierno calderonista, Gloria Guevara, y el presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico, Pablo Azcárraga, fueron los encargados de instrumentar la orden presidencial de arrebatarle al más paradisíaco puerto del Pacífico mexicano esa feria con el pretexto de que la violencia colocaba en una situación de riesgo su realización.

Ciertamente el clima de violencia se había descontrolado desde 2010, pero el hecho de llevarse el Tianguis significaba una estocada para el sector turístico de Acapulco y en general de Guerrero, un estado que económicamente vive de los ingresos que derraman los vacacionistas que llegan a disfrutar de las incomparables bellezas naturales que ofrece a los ojos de todo el mundo, pero, sobre todo, ese puerto, un nombre cuya magia embruja a todo el mundo.

El Tianguis Turístico es para Acapulco lo que Guanajuato es para el Festival Cervantino. Aquí nació y fue durante casi cuatro décadas la plataforma que le dio proyección y reconocimiento internacional a México. Puede decirse, sin temor a equivocarse, que no hay lugar en el mundo donde no se conozca el mágico nombre de Acapulco.

Al llegar a la Presidencia de la República Enrique Peña Nieto, acordó que el Tianguis Turístico regresara a su cuna, Acapulco, en 2015, aunque con la modalidad de que cada año posterior también se realice en alguna otra ciudad turística, lo que ocurrió en 2016 y 2018 que tuvo como sedes las ciudades de Guadalajara, Jalisco, y Mazatlán, Sinaloa, respectivamente, ya con Héctor Astudillo Flores como gobernador.

Acapulco, en estos momentos, se viste para la fiesta que tendrá lugar el próximo domingo 7 cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Astudillo Flores inauguren la edición 44 de ese evento.

Para dimensionar la importancia de este magno evento vale la pena mencionar que durante tres días, del 7 al 10 de abril, participarán más de mil compradores de 44 países, y vendrán representantes de los 32 estados del país, en los que se incluye a la Ciudad de México, así como representantes de 572 empresas del ramo. Están confirmadas ya más de 44 mil citas de negocios.

Astudillo, sabedor de lo que representa el Tianguis para Acapulco y México, ha destacado que el de este año será el mejor de la historia. Durante meses ha estado pendiente de que la ruta crítica de la organización se cumpla escrupulosamente, porque ésta corre fundamentalmente a cuenta de su administración.

El titular del Ejecutivo vigila que todos los detalles estén cubiertos al cien por ciento. Se le conoce como detallista en las tareas de las que se responsabiliza, con el sentido de organización y de mando que ha desarrollado porque, lo recalca en cada reunión, no puede haber fallas en nada.

Y hay una razón poderosa: si el Tianguis Turístico es de los acapulqueños, hay que demostrar que existe toda la razón para persistir en que se repare una injusticia histórica, y Acapulco recupere una fiesta que hoy obligadamente por decisiones políticas tiene que compartir.

El Tianguis Turístico nació en Acapulco gracias a la visión de Miguel Alemán Velasco y el empuje de los capitanes de la industria turística de aquella época. Se convirtió en indiscutible referente nacional e internacional, y hoy, a 44 años, se lanza nuevamente a conquistar la atención del país y de todo el mundo.

Casi medio centenar de países pondrán los ojos en Acapulco, uno de los balnearios más bellos del mundo, nombre mágico que atrajo a miles de celebridades que disfrutaron de su hermosa bahía, su bondadoso clima y sus espectaculares playas, pero sobre todo de la calidez y la amistosa atención de sus habitantes hacia sus visitantes.

¡Acapulco es una maravilla para el disfrute de todo México y del mundo! n

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