Rafael Aréstegui Ruiz

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Abr 05, 2019

Los primeros días de febrero, recibimos la noticia del fallecimiento del doctor Rafael Aréstegui Ruiz, luchador social y revolucionario, con una trayectoria de más de 50 años y con 41 años como profesor de la Universidad Autónoma de Guerrero, nacido el 9 de agosto de 1949 en Iguala, Guerrero.

Conocí a Rafael Aréstegui Ruiz desde mi infancia; hace 20 años fue mi profesor en la maestría en Ciencias Sociales y Estudios Socioterritoriales en Acapulco; fue quien gestionó el espacio que ocupaban por esos años la maestría en Ciencias Sociales, Ciencias de la Educación y la Facultad de Matemáticas, situado en avenida Chilpancingo y que anteriormente este inmueble fuera una casa de citas expropiado y entregado a la universidad.

Durante el Movimiento Estudiantil de 1968, estudiaba en la Preparatoria No. 4 de la UNAM, de donde fue coordinador de las Brigadas de Propaganda, representante ante el Consejo General de Huelgas, posterior a esto, Comité de Lucha de la Facultad de Ciencias, consejero de la Escuela Normal Superior.

Los archivos desclasificados de la represión, lo registran como dirigente de la Liga Comunista Espartaco, como militante del Partido de los Pobres y de los Comandos Jaramillistas de Morelos, que dirigía con Francisco Fierro Loza.

A principios de la década de 1970 fue solidario con el Movimiento de la Colonia Rubén Jaramillo en Temixco, Morelos, que dirigió Florencio Medrano Mederos y que posteriormente se convirtió en un núcleo guerrillero, que fue reprimido y desaparecida la colonia que tenía un trabajo comunitario que permeó en la zona y que dirigió el guerrerense Florencio Medrano, mejor conocido como El Güero Medrano.

En 1973, el doctor Aréstegui fue detenido junto con otros jóvenes que viajaban en una camioneta Ford Galaxy y en un vehículo Chevrolet, en Teacalco, entre los límites de Morelos y Guerrero, después de un fuerte enfrentamiento con elementos del Ejército y de todas las policías, fue detenido, herido en su pierna izquierda y sin reparar en esto fue torturado por varios días y como lo refiere el doctor Rogelio Ortega Martínez, a pesar de los tormentos no delató a nadie, las heridas recibidas y la tortura, le dejaron secuelas en su pierna izquierda para siempre.

El movimiento social lo rescató de la cárcel, existen dos fotografías icónicas de la lucha social y revolucionaria del maestro Aréstegui, una aparece en el libro La Noche de Tlatelolco, de Elena Poniatowska, y la otra, se encontró en los archivos de la Dirección Federal de Seguridad y apareció también en algunos periódicos, donde Aréstegui es fotografiado, detenido y con una pierna vendada.

Después de una amistad de muchos años, y en tiempos de que Aréstegui se ocupaba de dirigir la Comisión de Reforma Universitaria, aceptó ser mi asesor de tesis y me presentó con el historiador Andrés Rubio Saldívar, para estructurar un proyecto que al final sería mi tesis de maestría Militarización, Costo Social y Humano de la Violencia Política, el caso de la Masacre de El Charco, con él recorrimos una parte del municipio de Ayutla de los Libres para recoger los testimonios de la masacre, y las afectaciones comunitarias y familiares que dejara ésta en la población.

Gratos recuerdos guardo de Rafael Aréstegui Ruiz, recuerdo su libro Bonapartismo y Luchas Campesinas en Guerrero, y un borrador de una novela sobre Octaviano Santiago Dionicio y la lucha guerrillera.

Murió un amigo y un maestro, hombre de carácter afable, de amplia cultura, quien deja para la posteridad su participación en más de 50 años de movimientos sociales, en la década de 1970 formó el Movimiento de Izquierda Revolucionario Estudiantil (MIRE) y el Movimiento de Lucha Revolucionaria (MLR), fue candidato a rector en 1986, diputado local en 1989, fundador del Partido de la Revolución Democrática, profesor investigador del Centro de Investigación y Postgrado en Estudios Socioterritoriales de la Universidad Autónoma de Guerrero, director general del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública del Congreso de la Unión, rector de la Universidad Intercultural.

La última vez que lo vi fue cuando me citó en un café para saludarnos y hablar sobre su proyecto de la Unidad de las Izquierdas y durante una conferencia convocada por el Frente Progresista de Guerrero y que dictó Aréstegui al hablar de 50 años de lucha social en México.

El gobierno de Acapulco le rindió homenaje por su trayectoria académica y su lucha social, en un acto póstumo, donde se destacó la coincidencia del sector académico, organizaciones sociales y autoridades.

El 9 de marzo a las 11 de la mañana en el Auditorio de la Escuela de Medicina, fue despedido por amigos y compañeros, por integrantes del Cabildo de Acapulco, para él no solo un minuto de aplausos, sino toda una vida de lucha. n