Procedimiento ordinario laboral

Escrito por  Eduardo López Betancourt May 27, 2019

La reciente reforma de mayo a la Ley Federal de Trabajo modifica sustancialmente la manera de tramitar los conflictos labores, pues adopta un modelo de procedimiento similar a los juicios con predominancia oral que se han impuesto en el país en las décadas más recientes. Aunque en el procedimiento laboral siempre tuvo protagonismo la oralidad, ahora se adopta un esquema moderno, como un proceso por audiencias, con alguna fase escrita.

De acuerdo con lo regulado en el capítulo XVII de la Ley Federal del Trabajo, el procedimiento ordinario en materia laboral aplicará en aquellos conflictos individuales y colectivos de naturaleza jurídica que no tengan una tramitación especial. Este procedimiento, de acuerdo con el artículo 871, comenzará con la presentación del escrito de demanda. Con este escrito, da comienzo la fase escrita inicial del procedimiento, que dura hasta antes de la audiencia preliminar.

En esta fase escrita, el Tribunal, con auxilio del secretario instructor, podrá dictar los acuerdos conducentes, como admitir o prevenir la demanda y en su caso subsanarla conforme a las normas del trabajo; ordenar la notificación al demandado; ordenar las vistas, traslados y notificaciones; admitir y en su caso proveer respecto de las pruebas ofrecidas para acreditar las excepciones dilatorias; o dictar las providencias cautelares, entre otras que el juez ordene.

Los requisitos de la demanda se prevén en el artículo 872. Se indica que se formulará por escrito acompañando copias para los demandados. En caso de que el demandante sea el trabajador y faltaren copias, el Tribunal deberá subsanar de oficio dicha falta.

La demanda deberá estar firmada y señalar los siguientes datos: el tribunal ante el cual se promueve; el nombre y el domicilio del actor; el nombre, la denominación o razón social del demandado, así como su domicilio.

En esos casos, si el trabajador ignora el nombre del patrón o la denominación o razón social del establecimiento en el que labora o laboró, deberá aportar cuando menos el domicilio de la empresa, y podrá acompañar a su demanda cualquier dato o elemento que estime conveniente para facilitar la localización del domicilio del demandado, tales como croquis de localización, fotografías del inmueble o mapa en el que se señale su ubicación exacta.

La demanda deberá incluir también las prestaciones que se reclamen; los hechos en los que se fundan las peticiones; así como la relación de pruebas que el actor pretende que se rindan en juicio, y expresar los hechos que se intenta demostrar con las mismas.

Además de estos requisitos de fondo, se exige que se anexen algunas documentaciones. Así, el apartado B del mismo artículo 872 ordena que la demanda deberá acompañarse con la constancia expedida por el organismo de conciliación que acredite que hubo un procedimiento de conciliación prejudicial, que concluyó sin acuerdo entre las partes.

Igualmente, se requieren los documentos que acrediten la personalidad del representante, de ser el caso. En atención al principio de concentración, se deberán anexar también las pruebas de que disponga el actor, acompañadas de los elementos necesarios para su desahogo.

En caso de que no se pueda aportar directamente alguna prueba que tenga por objeto demostrar los hechos en que funde su demanda, el actor deberá señalar el lugar en que puedan obtenerse y las diligencias cuya práctica solicite con el mismo fin.

El trámite se señala en el artículo 873. Dentro de las 24 horas siguientes a la presentación de la demanda, deberá turnarse al Tribunal correspondiente. Si la demanda se encuentra ajustada a derecho, se deberá dictar el acuerdo de admisión respectivo dentro de los tres días siguientes a que se haya turnado, o una vez subsanada, de ser el caso.

Así, si el actor es el trabajador o sus beneficiarios, de advertir el Tribunal alguna irregularidad en el escrito de demanda o se promueven acciones contradictorias o no se haya precisado el salario base de la acción, en el acuerdo le señalará los defectos u omisiones en que haya incurrido y lo prevendrá para que los subsane dentro de un término de tres días. Dicho acuerdo deberá notificarse personalmente al actor.

De no subsanar el actor la demanda en el término concedido, el Tribunal subsanará las omisiones o irregularidades basándose en el material probatorio que el actor acompañe a su demanda y conforme a las normas del trabajo.

Una vez hecho lo anterior, el Tribunal admitirá la demanda. n