¿Y la calidad educativa, apá?

Escrito por  Javier Soriano Guerrero Ago 20, 2017

Apenas va a iniciar el ciclo escolar 2017-2018 y ya empiezan a gestarse los primeros problemas por la falta de maestros de grupo en escuelas de varias zonas del estado.

El secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, desde que propuso su reforma educativa, se ha dedicado a vanagloriarse de que su programa brindará educación de calidad a todos los niños, en el nivel y modalidad que la requieran y en el lugar donde la demanden.

Por lo pronto, este lunes 21 de agosto, 25 millones 608 mil 303 estudiantes de educación básica iniciarán sus actividades escolares, al igual que un millón 211 mil 921 docentes, en 224 mil 976 planteles escolares de todo el país, del Sistema Educativo Nacional.

Eso sí, al dar a conocer las cifras de los alumnos que iniciarán el nuevo ciclo escolar, Aurelio Nuño amenazó con aplicar la ley a los maestros que no reanuden a tiempo sus labores. La costumbre que no se le quita, de andar amenazando siempre para lograr sus propósitos.

Primero debería resolver los problemas que existen en su sector y, luego, lanzar sus amenazas.

Desde antes que finalizara el año escolar 2016-2017, al menos en Guerrero, hubo protestas de padres de familia por la falta de maestros en las escuelas de sus hijos. En la Costa Grande, Tierra Caliente, Acapulco y otras regiones, hubo bloqueos carreteros, marchas por las calles de las poblaciones, de padres apoyados por maestros, precisamente, por reclamar que se cubrieran las plazas vacantes, ya sea porque los profesores se habían jubilado o fallecido o, incluso, enviados a comisión.

En algunas escuelas, para que los niños no perdieran clases, los padres, de su propio peculio, pagaron a maestros externos para que impartieran clases en los salones donde faltaban mentores. Pero, es una situación que no puede durar siempre, considerando la pobreza que viven los guerrerenses en todas las regiones de Guerrero.

Las autoridades educativas del estado y los supervisores de las diferentes zonas escolares están conscientes del problema que se avecina, porque éstos últimos se justifican que, desde que se dieron los casos de falta de maestros, han insistido ante la superioridad para que se cubran las vacantes, sin que hasta la fecha se haya logrado resolverlo.

También se da el caso que, cuando algún elemento idóneo para docente aprueba el examen respectivo para obtener su plaza, en ese momento no existe la vacante de maestro de grupo; sin embargo, le ofrecen plaza de administrativo. Ante la necesidad la aceptan, con la esperanza de que en un futuro quede vacante la plaza que desean.

Pero, ha habido casos en que para cubrir una plaza de maestro frente a grupo mandan, precisamente, a estos elementos administrativos, pero los padres los rechazan con el pretexto de que no están capacitados para dar clases, aunque los supervisores o directores traten de convencerlos de que sí pueden atender a grupos.

En 2016 y este 2017, la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) se enorgullece que las convocatorias para presentar examen para ocupar plaza de maestro acude la mayoría de los convocados, pero no a todos les otorgan sus plazas. Entonces ¿dónde están esos maestros idóneos?

Por otra parte, por regla general, a los profesores de nuevo ingreso los designan a las comunidades para que los maestros de esos lugares se trasladen a las ciudades. Pero resulta que en las comunidades no hay maestros, porque se jubilaron, fallecieron o pidieron sus cambios por la inseguridad en sus centros de trabajo.

Ojalá, un día, las autoridades educativas federales y estatales recorran los planteles escolares en las comunidades de La Montaña o de la sierra para que vean lo que es amar a Dios en tierra de indios.

Muchas “escuelas” de las comunidades existen y funcionan gracias al esfuerzo que hacen los padres de familia y los maestros, que en esas zonas sí son apóstoles de la educación, pues con sólo mirar las condiciones en que trabajan uno se pregunta que cómo es posible que existan esos “planteles” y que las autoridades respectivas no busquen mejorarlas. Existen planteles que están que “no me mires”, porque están al punto del colapso.

Hace como dos años, visité una comunidad serrana de Tecpan, la “escuela” es un cuarto 4x4m donde conviven los seis grados de primaria, Claro que, cada grado, cuenta con apenas dos o tres alumnos. Pero, en ese pequeño espacio ¿los pueden recibir una educación de calidad? Se ha comprobado que, alumnos que terminan la primaria, no saben leer ni escribir bien.

Buen paquete de problemas le espera a los supervisores al inicio de año escolar. Por lo pronto, en la zona de Tlacotepec, ya advirtieron que no reanudarán clases este lunes 21 porque les faltan maestros. En otras regiones podrían sumarse a esta medida.

Faltan maestros, faltan buenas instalaciones escolares ¿y, así, quieren calidad educativa, apá?