Fertilizante

Escrito por  Ginés Sánchez Jul 09, 2019

Sin duda, en la realidad del país actual no hay cabida para un retorno a un modelo de partido único, de Estado, si bien es muy posible que durante los próximos años veamos un partido cuasihegemónico (Morena). Lo siguiente lo determinará el voto de la gente, sobre todo en el ámbito local, donde el nivel de autonomía de estados y municipios de nuestro federalismo da a estos (a pesar de algunos cambios de corte centralista en la actual administracion federal) un amplísimo margen de maniobra de todo tipo, con la coartada de que son libres y soberanos, pero por lo mismo, altamente vulnerables a un lapidario voto de castigo, como ya se ha visto en algunas partes del país.

México está cada vez más en el camino a convertirse en una democracia plena, si bien por todos es sabida la atinada frase de Wiston Churchill, de que la democracia es el peor sistema de gobierno... con excepción de los demás; así que el pluripartidismo mexicano será algo ya perenne, así parezca, por momentos, que las crisis de algunos partidos los desdibujan, en un escenario no lejano en apariencia a su mismísima desaparición.

Por lo mismo, el presidente Andrés Manuel López Obrador necesita de un sistema de partidos, y no es lo más deseable para su 4-T, máxime siendo Francisco I. Madero uno de sus símbolos, que representa justo eso: el ideal democrático; unos partidos de oposición debilitados al extremo, que darían armas a sus adversarios para denostarlo, incluso llegando a usar maniqueamente términos absurdos, como el de “dictador y peligro para la democracia”.

Y aquí es donde entra a colación el caso Guerrero, donde, a la luz de los acontecimientos recientes, poniendo énfasis en el reparto de fertilizante, una promesa que hizo pública en esta misma entidad el presidente de la República a toda su población rural, que nadie puede negar su importancia en cuanto a número y peso en la economía productiva del estado, y el único estado al que se le entrega gratis “porque el gobernador Astudillo se ha portado requetebien”, y tomando en cuenta el monumental (hasta ahora) fracaso en la implementación de su reparto y a detalles como el que el mandatario estatal estuvo en el presidium como invitado de honor en Tijuana en el marco del acto de unidad nacional convocado por López Obrador, sumando al rumor ya esparcido en la entidad de que un personaje ligado al ex gobernador, titular del Poder Ejecutivo durante la brutal matanza y desaparición de estudiantes de Ayotzinapa en Iguala, dan a pensar que esté destinada a ser la primera concertacesión, al más puro estilo salinista, del sexenio lopezobradorista, en favor del PRI.

Esta especie sube de tono cuando se lee y escucha la alianza de facto entre el presidente López Obrador y el próximo dirigente del tricolor, Alejandro Moreno Cárdenas.

Si lo anterior no es así, aquí por esta tierras el sospechosismo y las especulaciones en ese sentido ya cunden, llegando al límite, los comentarios y conjeturas de café y de taxi, el rumor de la intención de regresar a Casa Guerrero de personajes impresentables, directamente involucrados en la administración en la cual sucedieron los consabidos sucesos de Iguala, que marcaron al país para siempre y cambiaron la correlación de fuerzas.

Sumado esto al fiasco en la entrega del ya citado fertilizante, que tiene a todas las organizaciones campesinas en franco disgusto con el gobierno federal, porque todos tienen claro de dónde viene la raíz del problema, y no hay quien siquiera por asomo piense que es atribuible esto al gobierno del estado, el que, todo lo contrario, ha hecho todo lo que está en sus manos para gestionar soluciones.

Repito, si no se trata de una concertacesión para entregarle el estado de Guerrero al PRI en las elecciones de 2021, sí es ya lo que parece ser.

El gobierno federal debe de resolver con celeridad y eficacia el problema, que tiene ya a la entidad al borde de una crisis social, y de paso, descartar la versión del intento de regreso, por la vía de Morena, de la falsa izquierda responsable de la matanza de Iguala.

Repito, si no se trata de la multicitada concertacesión hacia 2021, es tiempo de dar claras señales de lo contrario; la representacion del gobierno federal en Guerrero puede, ya mismo, poner en riesgo el que (por fn) la verdadera izquierda lo gobierne.

Aún hay tiempo de corregir, en la medida de lo posible, el proceso de entrega del fertilizante, pero no hay duda de que ya se hizo un daño considerable al estado y se puede poner en riesgo, no está de más hacer tanto énfasis, la viabilidad de un auténtico y primer gobierno de izquierda en la historia del tan sufrido estado de Guerrero. n