La muerte como espectáculo

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Ago 02, 2019

La muerte como espectáculo, la difusión de la violencia en Internet y sus implicaciones éticas, de Michela Marzano, es un ensayo revelador que hace un análisis sobre la violencia en la red de redes y sobre las imágenes y los videos que circulan desde hace años, cuya particularidad es la extrema violencia, que pone al alcance del espectador torturas, violaciones y degüellos, y que va de la mano con la evolución de la era digital desde los martirios a las violaciones sexuales y a la pornografía, en un proceso de sufrimiento, humillación y muerte, a la cual se tiene acceso sin ningún tipo de restricción.

En su ensayo, la filósofa Michela Marzano hace un trabajo inquietante sobre estas prácticas y ha tratado de descifrar por qué la muerte se ha convertido en un espectáculo, buscado (y hallado) en las pantallas del ordenador, la insensibilidad ante el dolor ajeno, el proceso de la indiferencia ante la barbarie, sin ninguna restricción ética, lo cual ha llevado a nuevas interrogantes, un trabajo que invita al análisis sobre el universo del espectáculo, la realidad-horror, la sociedad de la indiferencia y el qué hacer.

En los últimos 30 años, la violencia se generalizó y se convirtió en espectáculo crudo; las implicaciones de la violencia que van desde la pornografía forzada, las imágenes violentas, la tortura, la violación y la humillación, hasta llegar al fenómeno pornográfico y los videos y películas que jugaban anteriormente en la ficción y que hoy –cada día nos damos cuenta–son una realidad que ha trastocado la imaginación y la representación cinematográfica, además de un proceso en el cual los individuos son reducidos a cosas, a lo cual se le ha llamado la cosificación del individuo; las imágenes frías, grotescas y dantescas de la ejecución de prisioneros en Oriente Medio, el fenómeno de las degollaciones y decapitaciones, nos llevan de la mano sobre un estudio de la violencia real y el horror, que no son producto de la simulación y que demuestran la crueldad en su estado más puro.

El acceso a las imágenes de la barbarie no tiene restricción, y circulan libremente por las redes sociales sin que existan foros suficientes para el análisis de este fenómeno, que en muchas ocasiones se ha convertido en un negocio y que ha llegado al extremo de concretar una sociedad de la indiferencia para dar paso también a una realidad del horror.

Las películas, fotografías y videos que alguna vez fueron clandestinos hoy se convierten en dominio público, y los individuos tienen a su alcance materiales sobre ejecuciones de personalidades, ataques criminales, decapitaciones, ahorcamientos y toda clase de excesos y de crímenes que se propagan por la red y que rebasan las libertades de la información y el derecho a estar informado.

Poco a poco se entiende que llegamos a la sociedad de la indiferencia, en que la sociedad permanece indiferente ante la barbarie; las fotografías de prensa y los testimonios cada día son más descarnados; fotógrafos profesionales y reporteros han circulado fotografías y videos periodísticos, en los cuales sólo se apela a la sensibilidad del autor y también del espectador, a la relación con las imágenes, en una violencia que nos lleva a una espiral sin fin, rebasando la libertad de expresión y la libertad de información.

Los profesionales de la imagen están en un dilema sobre qué publicar y cómo publicar; los espectadores tienen a su alcance material extremadamente violento, particularmente en zonas de guerra o de barbarie.

Estamos frente a la realidad del horror, donde no existe ningún tipo de censura, y la crueldad y la barbarie están a la mano de cualquiera.

Michela Marzano (Roma, 1970) es doctora en filosofía y profesora. Tras estudiar filosofía en Pisa y Roma, se doctoró con una tesis dedicada al estatuto del cuerpo humano en la sociedad contemporánea.

En 1999 se trasladó a Francia y al año siguiente ingresó en el Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS). Interesada sobre todo por la filosofía moral y la política, es autora, entre otros títulos, de Malaise dans la sexualité (2006), Philosophie du corps (2007), La fidelidad o el amor al desnudo (2008) y Extensión du domaine de la manipulation. n