Violencia escolar

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Sep 13, 2019

Este tipo de violencia se presenta por acción u omisión como una acción preponderantemente dañina ejercida entre miembros de una comunidad educativa, que tiene que ver con el abuso que podrían cometer alumnos, profesores o personal de una escuela contra un subalterno o estudiante, que generalmente se desarrolla en los espacios físicos de las instalaciones escolares.

La violencia escolar se ha presentado con más fuerza, particularmente, en los últimos años, a la cual últimamente se le ha denominado bullying. Este tipo de acoso se ha hecho presente en la educación mexicana, incluso ya por varias generaciones, según revela un sondeo aplicado por el Equipo de Investigación del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados federal.

Es necesario darle seguimiento a este problema de violencia en infantes y jóvenes que se ha convertido en un problema preocupante para el sistema educativo y que a la fecha está recibiendo atención de legisladores locales y federales, quienes impulsan iniciativas de ley para contrarrestar esta práctica nociva.

La violencia escolar es particularmente grave por los datos que se tienen y que dimensionan la importancia del problema y una urgente búsqueda de soluciones.

En las encuestas telefónicas que se tienen a partir del año 2013 se ha preguntado a las personas mayores de 18 años si sufrieron maltrato o bullying en su escuela. En mayo de 2013, 23 por ciento señalaron que sí habían sufrido bullying, y otros 23 por ciento contestaron de esta forma en mayo de 2014, por lo cual se entiende de manera consistente que un cuarto de la población entrevistada dice haber sufrido bullying en su entorno escolar.

Respecto al perfil de las personas que dicen haber sufrido bullying, 26 por ciento de los hombres contestaron que sí lo sufrieron, y en el grupo de las mujeres, 22 por ciento señalaron que fueron víctimas de bullying, por lo que es manifiesto que este problema no es particular de un género.

Al dividir a los encuestados por edad, es posible percatarse de que el bullying ha estado presente en la educación mexicana por ya varias generaciones, e incluso entre los entrevistados de 46 a 56 años de edad 27 por ciento dicen haber sufrido este flagelo.

El acoso escolar se desarrolla generalmente en niños y jóvenes que se ven involucrados, sea como víctimas o victimarios, y participan en actos de violencia física y verbal persistentes, además de conductas inapropiadas que deberían de atenderse de forma profesional para evitar problemas futuros, para evitar consecuencias muy graves.

Hoy la legislación está poniendo particular atención a este problema que ha permanecido semioculto por varias generaciones, gracias al silencio de las víctimas, de padres de familia, directores y personal directivo; que se ha generalizado, y su impacto perturbador ya afecta directamente los procesos de socialización y convivencia.

La violencia escolar se ha incrementado, por lo cual se ha empezado a estudiar el fenómeno, que se manifiesta en diferentes formas de acoso y agresión directa, en las cuales en los últimos tiempos se ha llegado a utilizar armas.

El acoso es un abuso de la fuerza que intenta intimidar y dominar la voluntad de las víctimas, y produce desequilibrios y daños físicos y emocionales.

Es necesario construir y generar una política para la paz, la convivencia en armonía, creando conciencia y reflexionando sobre el fenómeno social desde los puntos de vista académico, moral y psicopedagógico, para erradicar este tipo de conductas violentas que están intrínsecamente relacionadas con el acoso, el maltrato y la discriminación.

La responsabilidad debe de ser compartida entre las autoridades educativas y los padres de familia en este problema que debe preocupar y ocupar a legisladores, autoridades y padres de familia de escuelas públicas y privadas.

El nuevo fenómeno que se debe de estudiar es el bullying a partir de las nuevas tecnologías de la información, que ya generan discriminación, exclusión y vulnerabilidad. n