La nueva escuela mexicana

Escrito por  Eduardo López Betancourt Oct 28, 2019

La Ley General de Educación recientemente publicada recoge las tesis conceptuales de la llamada “nueva escuela mexicana”. No se define expresamente qué significa esta idea de una nueva institución escolar, aunque se pueden derivar sus principios y postulados a partir de los artículos relativos de la propia ley.

En este entendido, el artículo 11 de dicho ordenamiento dispone que el Estado, a través de dicha “nueva escuela mexicana”, habrá de buscar la equidad, la excelencia y la mejora continua en la educación, para lo cual colocará en el centro de la acción pública el máximo logro de aprendizaje de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes. Este máximo logro es una reformulación de lo que era un ideal de calidad, según fue definido por los organismos internacionales, de modo que no hay gran novedad en este planteamiento.

Se afirma en el mismo numeral que la nueva escuela tendrá como objetivos el desarrollo humano integral del educando, reorientar el Sistema Educativo Nacional, incidir en la cultura educativa mediante la corresponsabilidad e impulsar transformaciones sociales dentro de la escuela y en la comunidad. Son fines generales de la institución en un sentido ideal, de los cuales se destaca que se ponga énfasis en una idea de desarrollo integral, según ha sido por ejemplo sugerido por la Unesco, y no sólo un modelo de preparación técnica o capacitación para el mercado del trabajo que podría representar otro esquema pedagógico.

Sobre este aspecto del desarrollo humano integral, el artículo 12 sugiere que en la prestación de los servicios educativos se impulsará el mismo con el propósito de contribuir a la formación del pensamiento crítico, a la transformación y al crecimiento solidario de la sociedad, enfatizando el trabajo en equipo y el aprendizaje colaborativo. También se buscará propiciar un diálogo continuo entre las humanidades, las artes, la ciencia, la tecnología y la innovación como factores del bienestar y la transformación social.

La educación en este modelo de desarrollo integral ha de fortalecer el tejido social para evitar la corrupción, a través del fomento de la honestidad y la integridad, además de proteger la naturaleza, impulsar el desarrollo en lo social, ambiental, económico, así como favorecer la generación de capacidades productivas y fomentar una justa distribución del ingreso.

En este mismo listado de objetivos, sin duda de grandes alcances e ideales, se señala que el desarrollo humano integral ha de combatir las causas de discriminación y violencia en las diferentes regiones del país, especialmente la que se ejerce contra la niñez y las mujeres, y alentar la construcción de relaciones sociales, económicas y culturales con base en el respeto de los derechos humanos.

La misma nueva escuela mexicana se fundará en las bases que propone el artículo 13, al señalar que se fomentará en las personas una educación basada en la identidad, el sentido de pertenencia y el respeto desde la interculturalidad, para considerarse como parte de una nación pluricultural y plurilingüe con una historia que cimienta perspectivas del futuro, que promueva la convivencia armónica entre personas y comunidades para el respeto y reconocimiento de sus diferencias y derechos, en un marco de inclusión social. Este planteamiento es el que podría resultar más novedoso, en tanto sugiere que el modelo educativo tendrá que adaptarse a las necesidades del pueblo mexicano con su integración pluricultural reconocido inclusive constitucionalmente. n