México: Industria de la comida chatarra funciona como crimen organizado

Escrito por  Jun 27, 2019

La obesidad y el sobrepeso son un problema de salud grave en México, el segundo país con más personas que padecen estas enfermedades a nivel mundial. Las industrias alimentarias forman parte de esa situación, según informó el director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), Juan Martín Pérez.

El especialista sostiene que la industria opera “como un cartel del crimen organizado”, pues tiene control territorial, poder económico y existe participación de autoridades. La suma de estos factores ha contribuido al aumento de sobrepeso y obesidad en las escuelas. Los niños son quienes sufren las consecuencias de esta red.

De acuerdo con el experto, los menores se encuentran expuestos a esta industria que los ve como simples objetos. La comida chatarra abunda dentro y fuera de los centros educativos.

Leyes que no se cumplen

Según información del Centro de Investigación en Evaluación y Encuestas (CIEE) —perteneciente al Instituto Nacional de Salud Pública—, al 2015 un 51 % de las escuelas continuaba vendiendo comida chatarra. El problema es grave porque estos alimentos aportan hasta el 11 % de las calorías totales que necesita un niño.

Por otra parte, hay menores que desayunan en casa y vuelven a comer alimentos chatarra en la escuela. Se estima que podrían consumir hasta 400 calorías en esta primera parte del día. De acuerdo con el CIEE, todo aquello que daña la salud debe encontrarse fuera de las escuelas y lejos del entorno de los niños.

Hasta el 2016 se estimaba que 5,5 millones de niños padecían sobrepeso u obesidad en nuestro país. Además, junto a Estados Unidos son los países que más bebidas azucaradas consumen. Todas estas cifras son indicadores de que el problema continúa en aumento año a año.

Aunque hay una legislación respecto a la comida chatarra, esta no se cumple en su mayoría. El reto es lograr su masificación de manera que se convierta en una política de Estado. Pese a que los hogares fomentan la buena alimentación, las comidas poco saludables abundan en el colegio. En palabras de especialistas, “son como drogas al alcance de los niños”.

Diferentes asociaciones proponen eliminar de manera definitiva la venta de alimentos procesados y bebidas azucaradas tanto dentro como fuera del colegio. Además piden prohibir la publicidad de comida chatarra en las escuelas y alrededores. Como tercer punto piden una mayor fiscalización en el cumplimiento de la ley y la participación de padres de familia para verificar su regulación.

Alternativas

Aunque especialistas reconocen la dificultad de prohibir el consumo de comidas poco saludables, lo cierto es que se pueden reemplazar de manera paulatina o sustituir por aquellos que aporten los nutrientes que necesitan los niños para su desarrollo.

Por ejemplo, las tradicionales hamburguesas pueden sustituirse por sandwiches saludables. ¿Cómo lo conseguimos? Preparamos pan de molde y colocamos alimentos como tomate, lechuga, pollo cocido y guacamole. Para mejores resultados podemos usar una podemos usar una sandwichera, un aparato eléctrico para dorar emparedados.

En cuanto a los dulces, una opción interesante es sustituir caramelos por uvas, una de las frutas que se caracteriza por su azúcar. Son mucho más nutritivas, pero debemos recordar que solo debemos comer ocho o diez por ración.

Por otro lado, podemos cambiar las papas fritas por la coliflor cocida. Esta verdura aporta vitaminas importantes para el organismo. Son muy ricas y saludables. Quedarían perfectas en una ensalada con otras verduras de nuestro gusto y acompañadas de un aderezo o aceite de oliva.

Hay innumerables formas de cambiar la alimentación y presentarla de manera atractiva para que los niños no sientan demasiado el golpe de dejar la comida chatarra. Conforme crezcan comprenderán la importancia de una adecuada alimentación para prevenir enfermedades.