La Jornada Guerrero - Lunes, 12 Marzo 2018

Podría darse otra línea de investigación con datos recabados de presos, prevén


Chilpancingo, 12 de marzo. Los integrantes de los colectivos de desaparecidos, que integran la Tercera Caravana Internacional de Búsqueda en Vida de Desaparecidos, en su tercer y último día de actividades en Chilpancingo, visitaron las instalaciones del Centro de Reinserción Social (Cereso), el Servicio Médico Forense (Semefo) y el Panteón Forense.

En la primera actividad realizada este lunes, visitaron las instalaciones del Cereso de la capital del estado, donde inicialmente entrarían 15 personas, pero luego del diálogo que se dio entre los representantes de la Comisión Nacional y Estatal de Derechos Humanos con los encargados de esta cárcel se logró que entrara el grupo conformado por 51 personas de 20 estados del país.

Después de tres horas, informaron que salieron con datos de algunos familiares, obtenidos de los presos del lugar, pero no se tiene un número exacto de cuántos posibles positivos encontraron ahí.

Lucy López, coordinadora de la caravana, explicó que aún no se cotejan cuantos posibles positivos encontraron en el lugar porque la actividad de búsqueda al interior de la cárcel, es colocar las fotografías en el piso, mientras los reos salen en bloques y al irlas viendo informan si los han visto o conocido, lo que podría derivar otra línea de investigación.

Es por esto que no se puede obtener un número exacto de cuántos posibles positivos encontraron en el lugar.

“Informan si los han visto, puede ser que pasaron por aquí, o en otro Cereso, en algún bar antes de estar aquí, fueron sus compañeros, igual hasta de sicarios, que los tiene ahí a la fuerza”, señaló.

Manifestó que también se van con datos de tres presos que cuentan con familiares desaparecidos, lo que conllevará ingresarlos a su lista de búsqueda y realizar una ficha técnica.

Publicado en Sociedad y Justicia
Martes, 13 Marzo 2018 00:05

Voces en el desierto

Al oficiar una misa en Chilpancingo a los integrantes de los colectivos de familiares de desaparecidos provenientes de 20 estados del país, el sacerdote Baltazar Vega Ramos, vocero de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, muy insistente fue en que “nunca deben de quedarse callados y mucho menos ante los abusos de autoridad a los que son sometidos”.

En lo que llaman Tercera Caravana Internacional de Búsqueda en Vida de Desaparecidos, los familiares cumplieron ayer su tercer día en la capital del estado.

El sacerdote puntualizó: “Muchos obstáculos habrá para callar nuestra voz, pero no debemos quedarnos callados ante los abusos y excesos que nos llevan a estas situaciones que están en lo más profundo de la condición humana”.

Si bien el grupo ha concitado la simpatía y la solidaridad de muchos, otros no lo han visto bien; Lamberto Castro de la Cruz, integrante del Colectivo de Desaparecidos de Chilpancingo, se quejó de que este sábado, en las instalaciones del Hospital General sufrieron maltrato y desprecio; “la encargada del hospital, Fabiola Rivera, nos cerró la puerta y nos limitó el acceso al inmueble, nos maltrató, nos rechazó, nos faltó el respeto como víctimas de esta violencia”, protestó.

La presencia de los familiares ha generado escozor en el sector gubernamental, porque su organización para buscar a sus desaparecidos ha rebasado a la autoridad, que se yergue como simple espectador de las desapariciones, y exhibe falta de interés y voluntad por localizarlos.

Estos colectivos se han echado a la calle, a las plazas, a las dependencias gubernamentales, a los cerros y barrancas a hacer lo que corresponde a la autoridad: buscar a las víctimas de la violencia.

Y, de ribete, cuando le exigen justicia a la autoridad, ésta, muy indignada, responde reclamando respeto y paciencia, como si ella respetara y tuviera paciencia a los dolientes, que, en el último de los casos, aspiran a que, si su familiar ha muerto, les digan donde está enterrado para dedicarle una oración, prenderle una veladora y colocarle una flor.

Los colectivos demandan respuestas que los gobernantes están obligados a proporcionar, pero con las cuales no cuentan; aun así  tratan a las víctimas de la violencia con desdén, exigiendo respeto a su posición en el otro lado de la mesa, donde no saben del dolor, el llanto, la angustia, la zozobra y la indignación, que provoca la ausencia de un ser querido. n

Publicado en Editorial
Martes, 13 Marzo 2018 00:05

Peña Nieto y la historia

Ante las declaraciones recientes del presidente Enrique Peña Nieto, acerca de no inmiscuirse en el proceso electoral de este año, Andrés Manuel López Obrador ya le contestó que esto se le reconocería en beneficio de su persona y administración.

Y es que, sin duda, si la izquierda mexicana gana la presidencia este año, sin las burdas intervenciones ya vistas del gobierno federal en las elecciones de 2006 y 2012, Peña Nieto simplemente pasará a la historia como el presidente de la transición, el verdadero, no el que debió y pretendió ser Ernesto Zedillo por sus acciones y reformas impulsadas para tales fines y todas sus buenas intenciones de insertar a México en la normalidad democrática, pero que sus dos sucesores quedaron demasiado a deber.

Si se toma como referencia el proceso de transición español, Zedillo intentó tomar, en cierta medida, el papel del rey Juan Carlos, pero Vicente Fox y el PAN se atribuyeron un papel antagónico al del Felipe González, el PSOE y la mayoría de los actores políticos de aquella época en España.

México perdió años clave; nuestro truncado proceso transitorio ha resultado en la antítesis del español, con todo y las desgracias que ello implica.

Tal vez el presidente no lo haga por una convicción 100 por ciento democrática, y es que él se debe también a su partido y a su militancia; es algo natural, lógico y comprensible, y también que no sea este ya más que su único y último camino a tomar.

A semejanza de los galeones coloniales cuando eran azotados por un temporal, había varias opciones consideradas como las últimas y desesperadas: una era tirar por la borda la artillería pesada; en seguida –si los peligros de zozobra no amainaban–, toda la mercadería común; después, los tesoros a bordo, y aun les seguían dos opciones: cortar el mástil y encomendarse a la divina providencia.

La primera de estas acciones era para aligerar aun más el peso del navío, lo cual era poco menos que inútil y no muy diferente a lo que el PRI-gobierno parece haberse visto orillado a hacer en las semanas recientes, al utilizar de manera facciosa instituciones del Estado, como la PGR y otras, para tratar de desacreditar y bajar inútilmente a sus adversarios.

La segunda era el último recurso en los ya mencionados barcos: que la tripulación procediera a rezar ante el ya inminente, y la mayoría de las veces, inevitable desastre.

Pero Peña Nieto podría también empecinarse en el mismo camino, de usar de manera oficiosa las instituciones bajo su égida hasta las ultimas consecuencias, y también, de plano, orquestar un megafraude electoral de consecuencias indeseables para el país, al estilo de Honduras hace unos pocos meses.

Pero, a juzgar por sus recientes y repetidos dichos, el Presidente se moverá, parece ser, bajo los lineamientos de nuestro sistema electoral y sus instituciones y espíritu último: el de garantizar elecciones imparciales y libres.

Siendo así, no tengamos duda, de que a pesar de lo atropellado y tormentoso de la actual administración, y tomando en cuenta en una balanza sus logros y sus yerros y omisiones, la historia será mucho más generosa con Enrique Peña Nieto y su sexenio que lo que lo son por ahora, por ejemplo, las redes sociales y su no pocas veces mecanismo de catarsis de muchos usuarios, no siempre lo bien informados como sería deseable y movidos más por algunos muy primitivos impulsos. Y también más generosa lo será la historia en relación a sus dos inmediatos antecesores. n

Publicado en Artículo

Protestan contra la colocación de un puesto de seguridad de la Gendarmería


Chilpancingo, 12 de marzo. Ciudadanos y policías comunitarios de la localidad de Petaquillas, bloquearon el bulevar Chilpancingo-Petaquillas, ante la supuesta colocación de un retén por elementos de la Gendarmería, a escasos metros de su puesto de control en la entrada de esta comunidad.

Desde las 9 de la mañana de este lunes en la entrada del poblado de Petaquillas, pobladores y policías comunitarios de este lugar realizaron un bloqueo en la carretera federal México-Acapulco, en el tramo conocido como bulevar Chilpancingo-Petaquillas, para exigir a las autoridades que retirara el puesto de seguridad de la Gendarmería que se pretendía colocar a escasos metros del puesto de seguridad de la Policía Comunitaria.

El puesto de seguridad sería colocado a unos 100 metros de la base comunitaria que está en la entrada de este poblado que pertenece al municipio de Chilpancingo.

Por casi tres horas los inconformes bloquearon con llantas ambos carriles de esta vialidad, lo que provocó que ciudadanos de Petaquillas, Chilpancingo, localidades del denominado Circuito Río Azul y otras comunidades que pertenecen al valle del Ocotito, llegaran tarde o no llegarán a sus destinos de origen.

Bajo el sol los ciudadanos tenían que caminar un tramo de al menos 200 metros para transbordar, mientras que los que manejaban sus vehículos tendrían que esperar a que se levantará el bloqueo.

Casi a las 10 de la mañana llegó una comisión del gobierno estatal para dialogar con los inconformes.

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