La Jornada Guerrero - Jueves, 05 Marzo 2020

Se autorizará hasta que Sedatu haga las correcciones, afirma Armando Javier Salinas

Hubo reclamos de colegios de arquitectos e ingenieros por no respetarse el alineamiento en Costera

Se respetarán especies de árboles que se encuentren en el límite de la obra, afirma el funcionario


El titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas (Sduop) del municipio de Acapulco, Armando Javier Salinas, advirtió que la dependencia está en vías de no otorgar la licencia de construcción a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), que inició en días pasados los trabajos de reconstrucción del parque Papagayo, hasta que no realice las correcciones necesarias en el anteproyecto de la obra, de acuerdo a la normatividad de construcción municipal.

Detalló que en atención al planteamiento realizado por tres colegios de arquitectos e ingenieros de Acapulco, relativo a la licencia de construcción del parque Papagayo, la semana anterior la Sduop levantó un acta para solicitar la licencia de construcción a la empresa ejecutora de la remodelación del parque Papagayo, para lo cual cuentan con cinco días.

El funcionario municipal especificó que fue hasta el viernes pasado que la Sedatu presentó la solicitud formal y los planos, para tramitar la licencia de construcción.

Javier Salinas manifestó que en las próximas horas presentarán la notificación del análisis.

Adelantó que “básicamente habrá un rechazo a la solicitud de la licencia de construcción, pues deben cumplir con la normatividad vigente en el municipio de Acapulco”.

Subrayó que el reclamo de los colegios es que no se está respetando el alineamiento en el lado de la Costera, pues existe una restricción de cinco metros después del paramento de la propiedad, y la pretensión es dejar la banqueta de 3.5 metros de ancho.

El titular de la Sduop justificó que “en el caso de la remodelación del parque no se presentó un proyecto, sino un anteproyecto, se presentó una propuesta de solicitación con unas imágenes, no se dijo que se iba a reducir la banqueta, si lo hubieran presentado lo hubiéramos reclamado porque somos garantes de la norma”.

Recalcó que la idea es que no se reduzca la vialidad, y que siga funcionando como hasta ahora.

Anticipó que se efectuará una mesa de trabajo con Sedatu para que se respete la norma.

Salinas argumentó que “uno de los principales problemas en la obra pública es que se hacen las gestiones, la petición, y no hay proyecto, se decidió intervenir en el parque por una petición de la alcaldesa Román Meyer de Sedatu, para que el parque pueda ser intervenido”.

Agregó que “se tuvo que contratar a un profesionista para que hiciera un proyecto y ejecutar un proyecto de esta magnitud no es tan rápido, el recurso ya estaba y se empezó a trabajar sobre la marcha, se hizo una presentación para tener una retroalimentación con ciudadanos y organizaciones locales para ver si era viable, para modificar.”

Salinas especificó que en una primera fase se aplicarán 70 millones de pesos del presupuesto de 2019.

Recalcó que “por eso la urgencia de seguir trabajando, pues se tiene fecha para ejercer el presupuesto”.

Indicó que “en 2020 serán ejercidos 80 millones de pesos del gobierno federal para completar 150 millones de pesos, y hacer mezcla de recursos con el gobierno estatal que va a invertir 150 millones de pesos”.

Buscará que las empresas locales participen en los trabajos

Sostuvo que se va a buscar a través de colegios y cámaras, que se licite para que sean empresas locales las que tengan participación.

Insistió que “vamos a tener que hacer el dictamen de rechazo, tendrán que hacer una adecuación, en cuanto lleguemos a un acuerdo la obra tendrá que tener su licencia, pues es un requisito de la ley de obras públicas y el reglamento de construcciones”.

Precisó que en el caso de que así se requiera, se respetarán las especies de árboles que se encuentren en el límite del ordenamiento.

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Ometepec, 5 de marzo. Tras denunciar en días pasados los hechos contra el delegado del gobierno federal en Guerrero, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, y contra Alberto Salgado Rodríguez como delegado en Costa Chica, “porque están llevando a cabo actos de promoción personalizada anticipados de campaña y también haciendo eventos de carácter político electoral usando información oficial”, el diputado federal de Morena Rubén Cayetano García hizo un video en el que advierte que seguirá denunciando las arbitrariedades que se cometan, trátese de quien se trate.

En el video que circula en redes sociales, el diputado federal morenista del distrito 8, como prueba de su denuncia, muestra un documento que se entregó en Costa Chica sobre los programas federales; en medio aparece una fotografía del delegado Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros pegada a una de Andrés Manuel López Obrador, “contra lo que luchamos; qué parte del proyecto alternativo de nación que la gente votó el 1 de julio de 2018 no entendió”, se pregunta el legislador, quien ya cuenta con actas notariadas.

 

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Viernes, 06 Marzo 2020 07:38

Carlos Montemayor

El viernes 28 de febrero del año en curso se celebró un homenaje a Carlos Montemayor, a 10 años de su fallecimiento y a 40 años de la fundación de la Escuela Superior de Ciencias Sociales de la Universidad Pueblo, acto convocado por la Escuela Superior de Sociología de la Universidad Autónoma de Guerrero.

En ese marco se disertó sobre Guerra en el Paraíso, la novela cumbre de Carlos Montemayor, y que a decir de Octavio Augusto Navarrete Gorjón, en su ensayo “30 años de Guerra en el Paraíso”, marcó la literatura y destacó la prosa magistral de una manera poética, haciendo que los personajes se fundieran con la naturaleza, que a su vez parece cobrar vida humana, y que incluso puede tener sentimientos.

En la mesa redonda se destacó la fuerza poética y estruendosa de la novela Guerra en el Paraíso, que en 1991 obtuvo el premio Colima de Narrativa.

Navarrete destaca la figura de Lucio Cabañas resurgiendo inevitablemente para irradiar sobre la represión oficial en las comunidades campesinas e indígenas del estado, y señala que el texto pasó de ser un relato sobre la guerrilla, de crónicas personales y lo testimonial, a un trabajo sumamente pertinente e importante.

De la obra literaria surge el contexto de reivindicación de la novela histórica, género que se había devaluado cuando se transformó en versión oficial.

A decir de Navarrete Gorjón, la obra en mención se condensa magistralmente en una época de la política mexicana en que se introduce el tema del Ejército, en el momento que la derrota militar de la guerrilla es inminente.

Casi al final de su ensayo, Navarrete Gorjón señala que a partir de Guerra en el Paraíso toda la narrativa posterior tendrá que tomar distancia, sin partidismo ni ideologías, para instalar un solo género literario.

El cronista de Atoyac, Víctor Cardona Galindo, menciona que a finales de la década de los 80, Carlos Montemayor visitó ese municipio. Cardona Galindo recuerda que él era dirigente estudiantil de la Preparatoria 22 y que no puso atención en aquel hombre que preguntaba por los acontecimientos de Lucio Cabañas, y señala que Montemayor llegó con los dirigentes de la Coalición de Ejidos de Costa Grande y subió a El Paraíso.

Rumbo a este destino, pasó a visitar a Arturo García Jiménez, quien lo recomendó con Malaquías Celis, y en este trayecto viajó a los pueblitos aledaños buscando información.

Carlos Montemayor estuvo en El Porvenir y subió a Los Piloncillos. Por eso pudo narrar tan magistralmente la matanza cometida por soldados del Ejército en esa comunidad, disfrazados de guerrilleros.

También subió a El Otatal auxiliado por Leonardo Alcaraz.

Cardona Galindo relata que nunca pudo leer completa la novela, pues cada vez que la empezaba terminaba teniendo terribles pesadillas por las noches, pero que la obra sigue siendo lo más honesto y lo más cercano a lo que ocurrió en aquel rincón de la sierra en los años 70, donde se combatió  de manera cuenta la guerrilla que encabezaba el profesor Lucio Cabañas Barrientos.

Cardona Galindo apunta que en la novela hay elementos y recuerdos de su infancia, cuando su familia hablaba en secreto por las noches, cuando aquellos hombres armados emergían de la oscuridad exigiendo comida, cuando el Ejército impuso control sobre el abasto de víveres en la población (cerco de hambre) y cuando faltaba el maíz; cuando no había leche.

Relata que con algunos pasajes de la novela terminaba llorando con mucha rabia contenida; que nueve veces compró el libro, que muchas veces lo regaló, otra vez lo prestó y nunca se lo devolvieron. Leerlo nunca pudo.

Además, muchas personas criticaban la obra y la señalaban de mentira.

Comentó que en 1998, Jorge Orlando, un austriaco que tradujo al alemán Guerra en el Paraíso, lo llevó a la sierra y en el trayecto le platicó la novela, una interpretación maravillosa.

Para finalizar su texto, Cardona Galindo afirma que Carlos Montemayor comete muchas imprecisiones geográficas e históricas, pero que es un interpretación literaria y honesta sobre el tema, y hasta la fecha es lo mejor y lo más coherente escrito sobre las guerrillas en Guerrero y la ocupación militar de la sierra en Atoyac en la década de los 70. n

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Viernes, 06 Marzo 2020 07:37

Hartazgo

Las esferas gubernamentales están obligadas a ir más allá de sus expresiones de respaldo a las acciones femeniles anunciadas para los días 8 y 9 próximos para exigir un alto a la violencia contra las mujeres.

Garantizar a las féminas el respeto a su movimiento constituye una postura comodina y hasta ofensiva, puesto que suena más a burla, debiendo convertirse en un compromiso de crear un programa que conduzca a proteger no sólo a las mujeres, sino a la población en general.

Bien haría, ahora sí, en ofrecer un plan con plazos para evaluación y aportación de resultados a mediano y largo plazos; lejos de ello, reacciona hasta con cierto desdén al reclamo femenil, lo que más enardece a las activistas y a sus seguidoras.

La marcha y paro anunciados representan un reclamo áspero al gobierno; por eso mismo, los simpatizantes de éste la emprenden sobre todo contra las organizadoras.

No puede considerarse válido que las cuestionen y desacrediten. Pretenden de esta manera restar fuerza a su movimiento. Recurren a la ruindad al carecer de elementos para negarles la razón. No se atreven a decirles que están equivocadas. No pueden expresar que el sector oficial está dando resultados; que está evitando los feminicidios o que está capturando y castigando a los homicidas. No pueden.

El gobierno en todos sus niveles se ha quedado sin palabras; se agotaron sus promesas. Sus anuncios, sus convenios, sus compromisos, han quedado sin validez. Las mujeres siguen muriendo. Las siguen asaltando, maltratando, violando, asesinando.

Hartas ya, sumergidas en la desesperación y la indignación, han decidido vencer sus miedos y temores, levantar la voz para exigir un hasta aquí. No es tan importante saber quiénes son las que organizan, las que dan la cara; más importante es lo que reclaman.

No se vale colocarles etiquetas; es momento de apoyarlas. Al final de cuentas, los beneficios que lograrán no serían sólo para ellas, sino para la población en general, para la sociedad toda.

Es hora de sacar a la autoridad de su marasmo; para nadie es sano hundirse en la conformidad y la indiferencia, porque no nos conducirían a otro destino que no sea el precipicio. n

Publicado en Editorial

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