La Jornada Guerrero - Domingo, 20 Septiembre 2020
Lunes, 21 Septiembre 2020 01:40

Crece el tráfico de drogas

Desde hace varios lustros sostengo la necesidad de dejar atrás el modelo de prohibición de las drogas, para pasar a un esquema regulatorio, basado en la despenalización. Por supuesto, esta opinión al principio resultaba repudiada, pero paulatinamente la opinión pública nacional e internacional ha entendido la necesidad de esta medida drástica.

La magnitud del negocio muestra la necesidad de esta reforma profunda. Las drogas son el negocio más rentable en todo el sistema capitalista; si bien la escala del tráfico de drogas en la red oscura sigue siendo reducida, hay indicios que apuntan a que está creciendo con rapidez. Las autoridades europeas calculan que el valor anual de las ventas de drogas en la red oscura entre el 22 de noviembre de 2011 y el 16 de febrero de 2015 ascendió a unos 44 millones de dólares de Estados Unidos. No obstante, según un estudio posterior, a principios de 2016 el valor de las ventas de drogas en la red oscura se situaba entre 14 millones y 25 millones de dólares mensuales, lo que en cifras anuales equivalía a entre 170 millones y 300 millones de dólares según el Informe Mundial sobre las Drogas 2018 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (por sus siglas en inglés, UNODC).

Este informe de la UNODC muestra cómo la política de prohibición no da resultados en el objetivo de erradicar la producción. Por ejemplo, en el caso del opio, de las 376 toneladas producidas que se estimaban en 1990, la cifra casi se duplicó para 2007. Así mismo, en 2017, la producción total mundial de opio experimentó un pronunciado aumento de 65 por ciento con respecto a 2016 y alcanzó la cifra de 10 mil 500 toneladas, sin duda la estimación más alta registrada por la UNODC desde que comenzó a vigilar la producción mundial de esa droga a comienzos del siglo XXI.

Lo mismo es para otras sustancias, como la cocaína: en 2016, su fabricación mundial se estimó en mil 410 toneladas, que es la cifra más alta jamás registrada. Tras haber experimentado una disminución en el periodo 2005-2013, la fabricación mundial de cocaína aumentó en 56 por ciento en el periodo 2013-2016. El aumento de 2015 a 2016 fue de 25 por ciento. La mayor parte de la cocaína del mundo procede de Colombia, donde en 2016 se incrementó la fabricación a unas 866 toneladas, lo que supuso un aumento de más de un tercio con respecto a 2015. Casi 69 por ciento de las 213 mil hectáreas que en 2016 se dedicaron al cultivo de coca en todo el mundo se encontraban en Colombia. Esto, según cifras de la misma UNODC.

Respecto al consumo, la propia UNODC informa que unos 275 millones de personas en todo el mundo, es decir 5.6 por ciento de la población mundial de edades comprendidas entre los 15 y los 64 años, consumieron drogas en al menos una ocasión en 2016. Unos 31 millones de personas que consumen drogas padecen trastornos derivados de ello, lo que significa que ese consumo es perjudicial hasta el punto de que podrían necesitar tratamiento. Según las estimaciones iniciales, 13.8 millones de jóvenes de 15 y 16 años consumieron cannabis en el año anterior en todo el mundo, lo que equivale a una proporción de 5.6 por ciento.

De este modo, las cifras, lejos de disminuir, tienden a aumentar de manera sostenida, lo que de nuevo es una muestra de la necesidad de modificar el planteamiento mundial en materia de drogas. n

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Lunes, 21 Septiembre 2020 01:39

Silencio y opacidad

A los ayuntamientos apoyados por el Programa de Fortalecimiento para la Seguridad (Fortaseg) parece no importarles su inminente desaparición del presupuesto federal para el próximo año.

El proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2021 incluye la propuesta de desaparecer el Fortaseg, lo que algunos legisladores ya dan por hecho, no obstante lo cual, al darse a conocer su presentación al Congreso de la Unión, las autoridades de los municipios que reciben estos recursos guardaron silencio.

De por sí los alcaldes no acostumbran difundir información relacionada con el dinero que obtienen y menos aun del destino que le dan.

En el caso específico de Acapulco, el 28 de enero pasado, la síndica procuradora Leticia Castro Ortiz prácticamente dio fe de la opacidad con que se gasta ese dinero que, explicó, tiene que ser destinado principalmente al fortalecimiento de la Policía Municipal con la compra de equipamiento y uniformes nuevos.

Señaló que en el puerto no se han visto reflejados los recursos del Fortaseg del año pasado.

No es todo.

El ayuntamiento de Acapulco debe aclarar cómo va o en qué quedó el apercibimiento que le envió la Auditoría Superior de la Federación (ASF) mediante el oficio OASF/0067/2020 con fecha 21 de febrero del año en curso, respecto a solventar las observaciones sobre las irregularidades en el manejo de 20 millones de pesos pertenecientes a recursos del Fortaseg de 2018.

Por lo que se refiere al subsidio otorgado por el Fortaseg en 2020 (38 millones 231 mil 970 pesos), navega en las mismas aguas turbulentas de la desinformación y la sospecha, lo mismo que sucede con Chilapa (20 millones 939 mil 223 pesos), Chilpancingo (23 millones 258 mil 211 pesos), Iguala (19 millones 241 mil 903 pesos), Taxco (14 millones 33 mil 740 pesos) y Zihuatanejo (16 millones 5 mil 477 pesos).

Eso, sin contar que cada uno de los beneficiarios, según el convenio suscrito con el gobierno federal, se obliga a proporcionar 20 por ciento del total de los recursos aportados por la Federación para cumplir el objetivo de mejorar la Policía Municipal.

¿Alguno de los seis municipios beneficiarios ha entregado ese porcentaje?

Habría que ver en qué condiciones tienen a sus policías.

Si hasta ahora no rinden cuentas, menos lo harán desde el próximo año, porque nada les entregarán ya, pues evidentemente les retirarán la ubre. n

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