Mucho tienen que explicar las autoridades respecto a lo que ocurre en Xaltianguis, que el lunes y el martes volvió a convulsionarse.

La versión difundida por los medios de comunicación coincide en que un enfrentamiento ocurrido entre dos grupos de policías comunitarias derivó en bloqueos y quema de unidades automotrices.

En contraposición, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, David Portillo Menchaca, se refirió como origen de lo sucedido a un supuesto enfrentamiento, “el cual no se pudo confirmar; de hecho, lo podemos descartar”.

“La situación actual es que no hay muertos, no hay lesionados, sólo hay manifestaciones por parte de algunos pobladores que solicitan la liberación de los detenidos que tuvimos ayer; todo sea de acuerdo a la legalidad, y en ese sentido, no tenemos bloqueos tampoco”, argumentó.

Si, como dice Portillo, no hubo enfrentamiento, ni bloqueos, ¿cómo es que hubo detenidos? ¿Qué hacían? ¿Por qué los detuvieron?

Luego cae en contradicción al expresar que los hechos violentos –¡por fin!, ¿hubo o no hechos violentos?– se deben al enfrentamiento –¿sí hubo, entonces, enfrentamiento?– de dos grupos, “que se hacen llamar policías comunitarios de Xaltianguis y de la Upoeg”.

El funcionario habla, asimismo, de legalidad, cuando la Policía Estatal, la Guardia Nacional, la Policía Federal, la Policía Investigadora Ministerial y la Policía Municipal se coordinan con la autollamada policía comunitaria o Sistema de Seguridad de Xaltianguis, para resguardar a la población, no obstante que el mismo gobierno del estado lo ha declarado ilegal, al igual que a la Upoeg.

El 7 de mayo pasado, unos 300 integrantes del Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero –también declarado ilegal– irrumpieron en Xaltianguis, atacaron la comandancia de la Upoeg, mataron policías de esta organización, dejaron cuatro heridos y quemaron una camioneta.

La violencia en Xaltianguis, no obstante, persiste propiciada por organizaciones ilegales a cuyo combate ha renunciado el gobierno, que en cambio ha optado por tolerarlas y llegado incluso a negociar con ellas, como cuando el Frente Unido tomó Petatlán hace meses.

¿Dónde está la legalidad de la que se jactan los funcionarios? n

El caso de las familias que cumplieron ayer un año de haber sido expulsadas por la violencia de sus comunidades ubicadas en la región serrana, para asentarse en la cabecera municipal de Leonardo Bravo, refleja la falta de voluntad del gobierno y su incapacidad para garantizar su regreso a sus lugares de origen.

Si familiares de los desaparecidos se quejan de la falta de apoyo gubernamental para dar con el paradero de sus seres queridos, los desplazados no corren con mejor suerte.

Unos y otros se ubican en la misma frecuencia: la desatención oficial, las promesas incumplidas, la angustia, el dolor, el sufrimiento, las carencias e incomodidades, la incertidumbre y un futuro incierto, por no decir más.

Eran 600 las familias que tuvieron que salir huyendo de la sierra.

Más de 20 se trasladaron a Estados Unidos para pedir asilo político, según declaración de Manuel Olivares, defensor de derechos humanos.

Otras se han dispersado hacia otros estados de la República, y sólo 70 permanecen en Chichihualco en espera de que el gobierno les garantice el retorno a sus hogares.

No son los únicos.

En un hotel de Tecpan, más de 180 familias se encuentran hacinadas luego de que abandonaron sus viviendas en Cuatro Cruces y Chilacayote, en el municipio de Ajuchitlán; Palos Altos y Linda Vista, de San Miguel Totolapan; Pie de la Cuesta, de Atoyac, y Bajitos, de la Laguna de Tecpan.

La violencia los obligó a salir, a algunos en 2013; la policía del estado los escoltó; funcionarios estatales los alojaron en un hotel y los olvidaron, acusa Pablo Angulo Rojas, su representante.

En este contexto, cuando menos 15 comunidades de la Tierra Caliente, entre Coyuca de Catalán y Ajuchitlán, están convertidas en pueblos fantasma porque la inseguridad y la violencia obligaron a sus habitantes a salir, han reconocido los respectivos alcaldes, Eusebio Echeverría Tabares y Hugo Vega Hernández.

Sobre el tema, un informe elaborado por la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) revela que en 2018 hubo en Guerrero 5 mil 56 personas desplazadas por la violencia, dato difundido por la prensa nacional.

La representante del Centro de Derechos Humanos Tepoztlán Víctor Urquidi, Clara Jusidman, advirtió que el tema de desplazamiento forzado interno, minimizado por la autoridad, ha adquirido vigencia muy grande debido al efecto de la violencia y la colusión perversa entre autoridades, crimen organizado y empresas que buscan apoderarse de territorios naturales y minerales, así como para emprender obra pública y nuevos negocios.

En un encuentro en los primeros días de septiembre en Acapulco, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación federal, Alejandro Encinas Rodríguez, recalcó que el principal reto del fenómeno del desplazamiento forzado de personas es restituir las garantías de trabajo, seguridad y desarrollo en las comunidades de origen de los afectados, así como su reintegración.

Recalcó que para ello, el Estado debe garantizar la seguridad y recuperar el espacio que ha sido ocupado por grupos delictivos. Aseguró que el desplazamiento forzado representa un enorme reto por enfrentar en Guerrero y que el gobierno federal se propuso incorporar el tema de desplazamiento forzado en la agenda de la seguridad nacional.

Pero hasta ahí. Muchas palabras, cero acciones.

Ningún ámbito de gobierno ha atendido el problema más allá del discurso. No hay opciones para los desplazados. El problema se ha minimizado, sostiene Clara Jusidman; se ha invisibilizado, admite Encinas.

Y así sigue.

Nadie los ve, ni los oye. n

Ayer resurgió en Taxco el tema del museo de la platería y del Centro de Convenciones, a cuya creación y remodelación se destinaron en 2014, en forma respectiva, un total de 20 millones de pesos –10 y 10–, sin que se llevaran a cabo las obras y sin que apareciera el dinero.

En su momento, la Auditoría Superior de la Federación auditó los recursos y, al no realizarse los trabajos y, en consecuencia, no justificarse el uso del dinero, hizo las observaciones pertinentes, sin que se les diera seguimiento, ni se informara en qué paró el caso.

Ayer, en reunión con prestadores de servicios turísticos a la que asistió el titular de la Secretaría de Turismo del estado, Ernesto Rodríguez Escalona, el alcalde Marcos Efrén Parra Gómez le pidió practicar una auditoría a los recursos.

El edil picó chueco. Por un lado, el funcionario estatal no se encarga de auditar recursos; por otro, ya en su oportunidad, cuando turisteros taxqueños le exigieron explicaciones al respecto, el secretario se justificó diciendo que el asunto ya no era de su competencia porque había pasado a manos de las autoridades correspondientes.

Para Rodríguez Escalona, la desaparición del dinero era tema superado, no obstante que en 2015 fue él mismo quien denunció en reunión con turisteros que hubo tres proyectos que tenían observaciones, entre ellos el del Museo de la Plata de Taxco, el cual el gobierno de Rogelio Ortega Martínez había declarado como obra inexistente, a pesar de haber sido reportada como 100 por ciento terminada.

Esta vez, el responsable del área turística del gobierno estatal escuchó al alcalde, pero rehusó responderle.

Los proyectos del museo y del centro de convenciones debieron ejecutarse en 2014, siendo gobernador Rogelio Ortega Martínez, y titular de la Sectur Rodríguez Escalona.

Después de hechas las observaciones de la ASF, nadie quiso hablar ya.

Peor aun, en el gobierno de Enrique Peña Nieto le rasuraron tales observaciones, mismas que, de acuerdo con los datos del Libro Blanco del Programa de Desarrollo Regional Turístico Sustentable y Pueblos Mágicos, de donde provenían los recursos para la obra, los señalamientos están “sin salvedades y con cero recomendaciones”.

Total: no hay observaciones, siguen sin aparecer los 20 millones asignados y tampoco las obras, mismas que, según palabras del munícipe, servirían para atrer más turistas.

El balón se encuentra en la cancha del gobierno federal, donde supuestamente la 4T no admite corruptelas. n

En sesión celebrada este martes 5, diputados morenistas condenaron lo que llamaron campaña de hostigamiento y agresión que desde hace varios meses, dijeron, se ha emprendido en modo anónimo contra diputadas de su bancada, y llamaron al gobierno del estado a publicar en el Diario Oficial la Ley Olimpia, a fin de hacer efectivo el delito de ciberacoso.

“Resulta preocupante que el Poder Ejecutivo no haya publicado la llamada Ley Olimpia, aprobada desde septiembre en este Congreso, lo que nos hubiera permitido tener un marco jurídico que protegiera a las mujeres ante este tipo de delitos”, expresaron en comunicado.

Hacen bien los legisladores en proteger a sus compañeras. Están en su papel.

Mas, importante resulta preguntar si entrando en vigor la referida Ley Olimpia, ¿se contaría ya con los elementos técnicos y humanos para hacerla cumplir?

El reclamo al Poder Ejecutivo por no haber publicado todavía la ley aprobada desde septiembre es, desde luego, válido e importante, pero habría que cuestionar si con la ley en marcha desaparecerían o se reducirían los ataques a las mujeres, porque ha resultado que se dictan medidas o se crean leyes para protegerlas, pero luego no se aplican porque no hay voluntad o porque no se cuenta con los recursos económicos, técnicos y humanos para hacerlo.

Mucho han reclamado grupos activistas femeninos que para nada ha servido hasta ahora la alerta de violencia de género declarada para ocho municipios en junio de 2017.

Con ello, el gobierno estatal anunció siete acciones que supuestamente frenarían los feminicidios; si se pusieron en marcha o no, se desconoce; lo que sí se sabe con certeza es que la violencia contra las mujeres ha resultado incontenible.

En 2010, con el mismo propósito de protegerlas, se tipificó el delito de feminicidio en el Código Penal en Guerrero, sin resultados visibles.

En 2007 se creó en el ámbito federal la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia –con una última reforma en 2018–, que persigue por objeto “establecer la coordinación entre la Federación, las entidades federativas, el Distrito Federal y los municipios para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, así como los principios y modalidades para garantizar su acceso a una vida libre de violencia que favorezca su desarrollo y bienestar conforme a los principios de igualdad y de no discriminación, así como para garantizar la democracia, el desarrollo integral y sustentable que fortalezca la soberanía y el régimen democrático establecidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.

Bueno sería preguntar a las mujeres: ¿ha servido de algo?

En teoría la mujer está sobreprotegida por un marco legal que no deja resquicios para la falta de castigo.

El Poder Legislativo ha hecho su trabajo; han sido los responsables de aplicar las leyes los que les salen debiendo a las mujeres, que a pesar de leyes y alertas siguen siendo acosadas, maltratadas, discriminadas y, peor aun, asesinadas. n

México es un país encantador y trepidante. Cada año más gente visita este hermoso lugar; ya sea para conocer una nueva cultura, un nuevo idioma en el caso de los que no hablan español, por sus paisajes naturales increíbles o sus modernos y desarrollados espacios urbanos. En esta nota le contamos las principales razones para visitar México.

Por sus hermosos paisajes naturales: México podría ser considerado un paraíso en la tierra. Los límites de sus fronteras abarcan desde las más fantásticas playas del Caribe, ―pasando por cualquier tipo de accidentes geográficos como cuevas, lagos, ríos, montañas, sierras, mesetas y vastas llanuras muy verdes― hasta incluso todo tipo de biomas, como las selvas y los desiertos más hostiles e inhóspitos. También se pueden conocer las ruinas de una de las culturas indígenas más misteriosa de la historia: los mayas, que nos dejaron sus monumentales templos y ciudades abandonadas, ocultas por el espeso follaje. Algunos de los lugares no tan conocidos pero hermosos que debería visitar son:

  • El tren de El Chepe, en la Sierra Tarahumara (Chihuahua).
  • El sótano de las golondrinas (San Luis Potosí).
  • Las coloradas (Yucatán).
  • Guachimontones(Jalisco).
  • Cascada de Basaseachi (Chihuahua).
  • Cenote Yokdzonot (Yucatán).
  • San Juan Viejo Parangaricutiro (Michoacán).
  • Cuatrociénegas (Coahuila).
  • Cueva de los cristales de Naica (Chihuahua).
  • Médanos de Samalayuca (Chihuahua).
  • Valle de las piedras encimadas (Puebla).
  • Santuario de luciérnagas (Tlaxcala).
  • Xilitla (San Luis Potosí).

Sin duda hay muchos otros lugares maravillosos para visitar, pero tratamos de recopilar los destinos más exóticos en una lista diversa que incluya la mayor cantidad posible de atracciones naturales.

Por su gastronomía: la cocina mexicana está entre las más reconocidas del mundo, por su capacidad de innovación combinada con los platos e ingredientes tradicionales. Hay platos que no pueden faltar en su mesa; si alguna vez está en México, aproveche para disfrutarlos porque en ningún otro lugar del mundo se encuentra comida tan deliciosa. Algunos de estos son: las enchiladas mineras, la torta ahogada, el pozole, las carnitas estilo Michoacán, los tamales chiapanecos, el arroz a la tumbada, la cochinita Pibil, la machaca, el pejelagarto asado y los tacos Tijuana, entre otros. Si tiene la oportunidad, visite algún restaurante de comida regional y pida alguno de estos platillos; no se arrepentirá.

Por su gente: los mexicanos son uno de los pueblos más felices del mundo, constantemente celebran fiestas; cualquier razón es una excusa para bailar, cantar y festejar. Les gusta mucho la música y son muy amables y educados. Su sentido del humor es excelente; si usted realiza una visita guiada por México, no podrá parar de reír con las continuas y muy finas bromas de los guías turísticos. Tal vez esto podrá llamarle la atención la primera vez que vaya, ya que sentirá que se encuentra en un gran espectáculo de stand up. Además, la gente de México es muy servicial, no tienen ningún problema de ayudar a turistas desorientados a encontrar una calle, o para recomendar actividades entretenidas si no sabe qué hacer. Le sorprenderá ver la vivacidad de los colores de las casas, la jovialidad de la música ―interpretada por los característicos mariachis―, y la cordialidad con la que será atendido adonde sea que vaya.

Porque puede ser una gran oportunidad para comprar: México es un país que cuenta con una gran variedad de tiendas en las que podrá encontrar todo tipo de ofertas. Encontrará, por ejemplo, en las tiendas Sears promociones, ofertas y oportunidades con un vasto catálogo de productos.

En general, el cambio de moneda favorece siempre al turista, por lo que le resultará mucho más barato comprar en pesos mexicanos. Puede acomodar sus horarios y planificar, por ejemplo, una mañana completa para dedicarse a recorrer los negocios en busca de ofertas; le aseguramos que no se arrepentirá.

Por todo esto y mucho más es que México es uno de los mejores destinos del mundo. Si está cansado de visitar siempre los mismos lugares, viaje a México y enamórese de este país. Siempre habrá algo nuevo para conocer, por lo que seguramente deseará regresar, más adelante, una y otra vez.

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