Personal de mayor riesgo tendrá receso anticipado de labores


Para limitar el contagio de coronavirus (Covid-19) entre la población por el ingreso de visitantes que podrían ser portadores del virus, el gobierno de Acapulco ha reforzado las medidas de prevención en oficinas públicas, además hace un llamado a la sociedad a acatar las recomendaciones oficiales para enfrentar la contingencia.

La tarde de este martes la alcaldesa sostuvo un encuentro con líderes de las Secciones 19, 24, 27, 35 y 56 del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (Suspeg), acordando proteger a los trabajadores vulnerables con un receso anticipado de actividades a partir del 20 de marzo, para reiniciar labores el 20 de abril, después de las vacaciones de Semana Santa.

Los trabajadores del ayuntamiento mayores de 60 años gozarán de la suspensión de labores por 30 días para que se resguarden en casa, al igual que mujeres embarazadas, madres solteras —para que atiendan a sus hijos por el receso escolar—, personas con enfermedades crónico degenerativas, y podrán adelantar su periodo vacacional establecido en la ley los trabajadores de áreas operativas y administrativas que desean solicitarlo. 3

Jefe al timón

Abr 01, 2020

Si en este espacio se ha criticado lo que se ha considerado desaciertos del gobernador Héctor Astudillo Flores, justo es reconocer que está asumiendo con responsabilidad y seriedad el trabajo para responder a la epidemia de Covid-19.

Ayer, por ejemplo, instaló en sesión permanente el Consejo Estatal de Salud, para dar seguimiento a las acciones tendentes a evitar la propagación del mal, cuya segunda fase está próxima a comenzar en el país al aumentar la cifra de contagiados.

En la reunión correspondiente, en Casa Guerrero, estuvieron los representantes de los tres poderes del estado, presidentes municipales, delegados federales de las instituciones de salud, mandos de las fuerzas armadas, delegados de gobierno, secretarios del gabinete estatal, así como toda la estructura de la Secretaría de Salud Guerrero.

La velocidad con que se propaga el virus no es para menos; en consecuencia, la autoridad ha determinado suspender los encuentros masivos y la actividad escolar, en virtud de que, según especialistas, el contacto personal constituye una de las vías de contagio más socorridas.

Por lo mismo, el gobernador advirtió ayer, respecto a la suspensión de clases, que empezará este viernes, que no son vacaciones; por tanto, padres de familia y alumnos deberán permanecer en su casa en vez de emplear el tiempo para la diversión en sitios como playas y cines.

La decisión gubernamental de instalar teléfonos que serán contestados por personas serias y calificadas será un elemento importante para atajar rumores y disipar dudas respecto al virus y para aminorar el contagio.

Igual de importante es el hecho de que la administración estatal ha girado ya instrucciones para que se aparten espacios en los que se pueda aislar a los contagiados, además de buscar ya la manera de conseguir los medicamentos que el caso requiere.

Es de esperarse que los tres poderes en el ámbito estatal, incluidos altos mandos y funcionarios de todo nivel, pongan el ejemplo sujetándose a las reglas que ellos mismos han puesto en vigor, porque el problema no está para ocurrencias ni espectáculos mediáticos, sino constituye un asunto serio al que debe prestársele la atención debida.

Decisiones y acciones oficiales como las mencionadas seguramente darán tranquilidad a los guerrerenses y les transmitirán la sensación de que no están solos y de que alguien está tomando el Covid-19 de manera seria y responsable.

Si el gobierno hace su parte, y la población, la suya, no hay razón para que cunda el pánico. n

En medio de la adversidad, resulta alentadora la información del síndico administrativo, Javier Solorio Almazán, en relación a que el ayuntamiento de Acapulco recibirá este año 38 millones 231 mil pesos del programa de Fortalecimiento para la Seguridad (Fortaseg), es decir un millón 113 mil pesos más que el año anterior.

Especial mención merece el hecho de que Acapulco es el único municipio de Guerrero al que el gobierno federal le incrementó los recursos del programa, debido a que en 2019 alcanzó las metas establecidas, de acuerdo con la versión del síndico.

No obstante, algo no cuadra.

El 28 de enero, la síndica procuradora Leticia Castro Ortiz dio a conocer en entrevista que en Acapulco no se han visto reflejados los recursos del Fortaseg del año pasado.

Acusó que el gobierno municipal no ha transparentado en qué se ha gastado la partida; añadió que ya había solicitado esta información a la secretaria ejecutiva del Consejo de Seguridad Pública municipal, Martha Patricia López Ruiz, pero que hasta ese momento no se la había otorgado.

Para la síndica no queda claro dónde se ha invertido y dónde se ha direccionado “todo ese recurso que no vemos... no me digas que en patrullas, en equipo, en uniformes; en qué. Entonces eso es lo que no ha quedado claro”.

Habría que deducir que Solorio Almazán no se atrevería a proporcionar la información referente al aumento de recursos si no fuera verídica; pero si la síndica denuncia opacidad en el uso, significa que uno y otro no transitan por el mismo sendero.

Solorio Almazán habla maravillas del Fortaseg, y Castro Ortiz se queja de falta de transparencia.

Si no sería lógico que un regidor desconociera cómo se usan los recursos del programa, menos lógico resulta que lo desconozca la síndica procuradora.

El mensaje que salta a la vista es que no hay armonía y comunicación en el cabildo; no es la primera vez que queda de manifiesto públicamente, y eso no es nada sano para un gobierno que se precia de democrático y, por tanto, incluyente.

Si navegan en el mismo barco, conveniente es que se pongan de acuerdo, remen juntos y al mismo tiempo, para alcanzar mejores resultados.

No deberían perder de vista que gobiernan para Acapulco; no están escribiendo en su cuaderno. n

Refrenda el gobernador su compromiso con etnias y pueblos originarios


Ayutla 15 de marzo. De forma exitosa concluyó el Gobernador Héctor Astudillo Flores y el Presidente  Andrés Manuel López Obrador, la gira de trabajo en la Costa Chica por los municipios de Xochis tlahuaca, Cuajinicuilapa y Marquelia, donde se anunció la ampliación del programa Sembrando Vidas para beneficiar a 20 mil productores, el programa La Escuela es Nuestra y el mejoramiento de la carretera federal de la Costa Chica, Las Vigas-Oaxaca, obras de gran impacto social para Guerrero.

En este último evento de diálogo con los pueblos tlapaneco, mixteco y afromexicano en Ayutla de los Libres, luego de visitar el sábado los municipios de Xochistlahuaca y Cuajinicuilapa, y este domingo Marquelia y Ayutla, el Gobernador Héctor Astudillo Flores, señaló que el recorrido intenso, resultó ser, “muy estimulante en el encuentro de muchos guerrerenses con el Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador”.

“Es una gira histórica inédita, porque en el tiempo que llevamos en el quehacer político, no recordamos que un Presidente de México haya recorrido en dos días los municipios de la Costa Chica, como lo ha hecho el presidente”.

¡Despertad!

Abr 01, 2020

El Covid-19 no deja de ser el tema del día. La velocidad con que se propaga y su letalidad lo explican y justifican.

De acuerdo con ello, el Congreso del estado emitió un acuerdo para que las secretarías de Salud federal y estatal intensifiquen las medidas de prevención, información y detección, debiendo dedicar especial atención a la población indígena por cuestión de su lengua.

Mas no era precisamente necesario que el Poder Legislativo formulara el exhorto para que la administración estatal refuerce las medidas sanitarias preventivas paralelamente a una campaña intensiva de orientación.

El senador guerrerense Manuel Añorve Baños alertó que es lenta la toma de decisiones en el gobierno federal para aplicar medidas drásticas que protejan a la población. Lo atribuyó a “la falta de capacidad de quienes dirigen el sector salud en el país”.

Pero la lentitud no es exclusiva del gobierno federal; el estatal le sigue los pasos.

Después del caso sospechoso que apanicó a Iguala la semana pasada, parece manejar con demasiado optimismo el problema; de otra manera, a estas horas ya tuviera operadores confiables, como médicos y epidemiólogos, con presencia en todos los medios de comunicación –redes sociales, prensa escrita, radio y televisión–, informando, orientando y previniendo a la población sobre el peligro que representa el Covid-19 y las consecuencias que puede acarrear.

Está dejando el espacio para que sea ocupado por especulaciones, chismes y rumores, que son más dañinos que la realidad.

Si, como dice el senador Añorve Baños, la Federación se ha visto lenta, el gobierno estatal no debería secundarlo, sino proceder con lo que le corresponde; después de todo, si los resultados son desproporcionados la responsabilidad no será sólo del gobierno federal, sino la población también le cargará la factura al estatal.

No vaya la administración estatal a dejar toda la carga a la federal, como ha ocurrido con la inseguridad y la violencia; son dos situaciones diferentes; en la del Covid-19 el estado puede hacer mucho más, sobre todo en labores de prevención, que, según los especialistas, vienen siendo más importantes aun que la curación.

¿De qué magnitud es el virus?

El experto estadunidense Michael Osterholm, citado por el prestigiado articulista Pascal Beltrán del Río, asienta: “Pero apenas estamos viendo el principio de la propagación. El Covid-19 es entre 10 y 15 veces peor que la influenza”.

Nadie, pues, y menos la autoridad, deberá dormirse en sus laureles, en el entendido de que lamentarlo después no resolvería nada. n

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