Agradece Astudillo la preferencia de banqueros por el puerto


El gobernador Héctor Astudillo Flores asistió a la ceremonia inaugural de la edición número 83 de la Convención Bancaria que organiza la Asociación de Bancos de México, y que reúne por séptimo año consecutivo en este destino de playa al sector bancario y financiero del país, hoy bajo el lema: "Prosperidad para todos en la era digital”.

"Es el encuentro de los banqueros uno de los más importantes eventos financieros que hay en el país", expresó Astudillo Flores.

El Ejecutivo guerrerense, dio la bienvenida y agradeció a los más de mil convencionistas asistentes a esta edición 83, por su confianza y preferencia por este destino de playa para realizar nuevamente este encuentro, que suma su séptimo año consecutivo y que se consolida como el destino preferido de congresos y convenciones de talla nacional e internacional.

Durante el evento, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera Gutiérrez, declaró inaugurada la Convención Bancaria anual, con la presencia del gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, entre otros actores principales de la banca Mexicana.

La sospecha del surgimiento de un caso de coronavirus en Iguala encendió ayer los focos rojos en el sector salud y se extendió de inmediato a las diversas áreas del sector gubernamental.

Afortunadamente, las autoridades actuaron con prontitud y oportunidad. El gobernador Héctor Astudillo Flores tocó ayer el tema de la sospecha en la sesión de la Mesa de Coordinación. Indicó que más tarde se daría a conocer el resultado de los estudios realizados a la paciente, que finalmente resultaron negativos.

Surgidos los rumores en Iguala, el alcalde Antonio Jaimes Herrera ofreció de inmediato una conferencia de prensa pidiendo tranquilidad a la población.

Luego, en otra llevada a cabo más tarde, el primer edil reveló que el caso había resultado negativo. Así, atajó el pánico y devolvió la calma a los igualtecos, que se habían volcado a las farmacias en busca de cubrebocas.

Ante lo inevitable que parece ser el arribo del virus, conveniente sería que las autoridades se organizaran mediante un comité, por ejemplo, que se encargara de informar oportunamente a la población sobre casos sospechosos y, de haberlos, confirmados de Covid 19.

Esta labor serviría precisamente para impedir la propalación de rumores, que sobre todo se desatan en las redes sociales, que, bien usadas, resultan sumamente valiosas, pero presentan el inconveniente de carecer de filtros, por lo que los usuarios pueden subir cualquier comentario sin haberlo corroborado.

Cuando se intensificaron la inseguridad y la violencia en Guerrero, el gobierno estatal nombró un vocero que se encargaría de informar sucesos en cuanto ocurrieran con la idea de evitar precisamente rumores y especulaciones.

Algo parecido prodría crearse para el caso del coronavirus, pero que el cargo realmente funcionara, pues la labor del vocero de seguridad no ha dado los resultados previstos.

Le ganan la delantera las redes sociales  porque se espera a confirmar los hechos y aportar con precisión los datos de lo ocurrido.

Mientras tanto, los sucesos violentos ya fueron esparcidos en las redes con las voces extraoficiales que llegan a los usuarios.

Es de esperarse que el problema del Covid se maneje de manera veraz y oportuna; si la autoridad empieza a mentir, ya no le creerán, y sobrevendrá el caos.

Por principio, sano sería efectuar una campaña intensiva de orientación por los diversos medios de comunicación sobre lo que es el coronavirus, cómo se transmite, cuáles son los síntomas y medidas para evitar el contagio.

Es bueno atender eficientemente los casos de sospecha, pero más efectiva puede resultar la prevención y mantener la calma entre la gente. n

Participa la alcaldesa en encuentro Nacional de Gobiernos Locales


Ciudad de México, 11 de marzo. “En México no puede haber municipio libre y soberano si no se le dota de recursos para ejercer realmente sus funciones”, advirtió la presidenta municipal de Acapulco Adela Román Ocampo, durante su participación en el Encuentro Nacional de Gobiernos Locales con representantes de la Cámara de Diputados, para construir la Agenda Nacional Municipalista en el actual proceso de transformación, donde propuso reformar el artículo 115 Constitucional y la Ley de Coordinación Fiscal.

La alcaldesa refirió que la democracia sólo será real y efectiva si la justicia fortalece la vida municipal, por ello cuestionó, a manera de reflexión, que “el actual régimen de participaciones fiscales se ha convertido en un verdadero sistema de limosnas”, donde los presidentes municipales deben mendigar ante la Federación, el Congreso y los gobiernos estatales, recursos para literalmente sobrevivir.

Señaló que no puede haber municipio libre y soberano si no se le dota de recursos para ejercer realmente sus funciones, ante la centralización de los recursos que impone la actual Ley de Coordinación Fiscal.

Fe y milagro

Abr 01, 2020

En apariencia, parece ser necesaria demasiada fe para suponer que una campaña –así sea intensa– en radio, Internet, televisión y medios impresos bastará para que la población cobre conciencia sobre la importancia de lavar con esmero y frecuencia sus manos, usar cubrebocas si enferma de vías respiratorias, y estornudar y toser en el pliegue del brazo para evitar la propagación de un virus tan contagioso como el Covid-19.

Las reglas estrictas de comportamiento funcionan en grupos limitados, por lo general pequeños y cerrados, quizá en la comunidad de una escuela o hasta en los militantes de un partido político, pero no en una nación, donde hay todo lo imaginable en comportamientos, actitudes, visiones, expectativas, maneras de hacer las cosas y puntos de vista.

Sería excelente que todos los habitantes del país, así como los visitantes, pusieran en práctica siempre esos consejos. No cabe duda de que eso bastaría para que no se extendiera la infección del virus por el territorio nacional.

No hay enfermedades, sino enfermos. Cualquier estudiante de medicina conoce esta máxima del homeópata alemán Samuel Hahnemann, con la cual quería decir que cada organismo reacciona de manera particular, no necesariamente igual a los demás, ante un agente patógeno o toxicológico. Porque todos somos diferentes, en origen, en constitución física, en desarrollo, en alimentación, en cuidado personal, en hábitos, en disposición anímica.

Durante las dos semanas pasadas, pero en particular desde ayer que la extensión del Covid-19 fue declarada pandemia por la ONU, han saltado muchas dudas acerca de la eficacia de la estrategia del gobierno federal ante este problema de salud pública.

Es por lo menos preocupante ver en televisión que en los aeropuertos internacionales del país, quienes llegan del extranjero son apenas sometidos a una revisión superficial, ni siquiera con termómetros, como en otros países donde incluso se ha extendido el virus, sino con cámaras térmicas para incomodar lo menos posible a los viajeros.

No es creíble que el gobierno mexicano se esté olvidando de los infectados asintomáticos, los que no presentan síntomas y apenas experimentan ligeras molestias o ninguna. Esas personas, sin darse cuenta y sin dar positivo a la cámara térmica, irán diseminando el virus por donde vayan y pueden detonar una crisis sanitaria para la cual el país no está preparado, según lo han reconocido los mismos especialistas que cada día ofrecen una conferencia de prensa televisada para toda la nación.

No sea, pues, el caso de que el gobierno esté haciendo un acto de fe –lo cual no sería tan extraño, si se piensa bien–, a la espera de que todos nos lavemos las manos con esmero y con frecuencia, que todos usemos cubrebocas si enfermamos de las vías respiratorias, que todos estornudemos o tosamos en el pliegue del brazo, que no vayamos al trabajo si no nos sentimos bien o que acudamos con el médico a los primeros síntomas.

Si estamos ante un acto de fe, será necesario el complemento de ésta, es decir un milagro, para que los mexicanos se libren del mal, que en este caso será físico, no moral. n

Personal municipal trabaja en Sinfonía del Mar, informan bomberos


Unas siete toneladas de basura, entre botellas de vidrio, plástico, latas de aluminio, además de maleza, se han recolectado en los acantilados de Sinfonía del Mar y áreas aledañas, como parte del programa Acapulco Limpio y Querido, informó el departamento de Bomberos.

Alrededor de 25 trabajadores que forman parte de la Coordinación de Protección Civil y Bomberos participan en estos trabajos en esa área complicada, donde descienden a rapel utilizando el equipo adecuado para seguridad de los participantes.

El director del departamento de Bomberos, José Hernández Ramírez, llamó a la concientización de la ciudadanía para que no arrojen basura a los acantilados, donde es complicado retirar la basura y los trabajadores municipales arriesgan la vida cuando hacen estas maniobras. La basura que lanzan residentes y turistas en esta zona queda atrapada entre los árboles y otra parte cae al espejo del mar, atentando contra el medio ambiente y generando un mal aspecto del destino turístico, por ello el funcionario llamó a la protección de las áreas naturales y a la responsabilidad de los ciudadanos.

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