El llamado de Leonor Ochoa, desplazada por grupos criminales junto con 30 familias hace 10 años de La Laguna, municipio de Coyuca de Catalán, suena preñado de dolor, miedo, angustia e indignación.

Pide a los gobiernos federal y estatal acompañamiento para regresar a su pueblo.

El gobierno –se duele– en nada los ha apoyado.

“Nosotros hemos sido afectados en todo: nos quedamos sin casa, sin tierras, sin nada, y el gobierno jamás nos ha apoyado, no resuelven nuestra situación”, dijo.

“No tenemos ni trastes para cocinar, vivimos  como si siempre estuviéramos de paso”, se queja la mujer.

Leonor considera que el gobierno les ha fallado al no apoyarlos, cuando en realidad ha fracasado desde el momento en que no los protegió de los grupos delincuenciales.

No cumplió su responsabilidad.

No hizo su trabajo.

Y sigue sin hacerlo.

Si lo hubiera hecho, esa gente, que vive ahora en el abandono en tierras extrañas, permanecería segura en su comunidad, tranquila, sin sobresaltos, dedicada a sus labores cotidianas.

¿Qué hay de los apoyos reclamados?

Cuando el 28 de noviembre de 2019 compareció en el Congreso local, siendo entonces titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Mario Moreno Arcos, les dio la puntilla: legalmente no son considerados víctimas y resulta difícil su atención, pues no cumplen los requisitos para acceder a programas.

De ahí el abandono.

La marginación.

El estigma.

Si se aferran a la esperanza de que el gobierno se fije en ellos y les tienda la mano, ya saben en qué política se parapetan.

El 5 de septiembre de 2019, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación federal, Alejandro Encinas Rodríguez, recalcó que el principal reto del fenómeno del desplazamiento forzoso de personas es restituir las garantías de trabajo, seguridad y desarrollo en las comunidades de origen de los afectados, así como su reintegración a las mismas.

El reto, contenido en esta hermosa pieza de oratoria, permanece intacto.

Advirtió que el tema de desplazamiento forzado ha querido ser invisibilizado.

Dicho sea aparte, permanece invisibilizado.

Convertido en noticia principal de medios en el momento de la expulsión por la violencia, el desplazamiento se ha convertido en asunto olvidado.

Permanecer invisibilizados y sin derecho a apoyos parece ser su destino y su tragedia. n

Camino fácil

Jul 29, 2021

Es claro que mientras las actuales autoridades estales y municipales hayan cometido más fallas, menos obra pública hayan ejecutado y más deficientes hayan sido los servicios públicos proporcionados, más oportunidades tendrán los sustitutos de sobresalir en su desempeño.

Por tanto, no deja de sorprender que, en el caso específico del ayuntamiento de Acapulco, los candidatos a alcalde sean tan incisivos e insistentes en descalificar la labor del gobierno aún en funciones.

Esta ¿estrategia? llama la atención del electorado, es vigoroso material para el show político, es carne para la jauría, pero de ninguna manera significa que los críticos, estando en el poder, vayan a realizar un mejor trabajo.

Alcaldes llegan y alcaldes se van dejando atrás una estela de saqueos económicos, desorden administrativo y deplorables servicios públicos.

En consecuencia, mejor carta de presentación habrían tenido los aspirantes si en vez de ofrecer elementos para el circo, la maroma y el teatro, hubieran presentando, no promesas, sino, como bien dijo la Arquidiócesis, programas bien documentados para resolver las carencias más ingentes de Acapulco.

Los que se han ido, los actuales y los que están por llegar, se han comprometido insistentemente en resolver la escasez de agua potable, el problema más agudo que golpea a los porteños.

Los actuales candidatos no podían de ninguna manera ser la excepción: prometen, pero no dicen cómo lo harán.

El ofrecimiento fácil.

El compromiso a la ligera.

Llegado el momento, todos se excusan en que la línea de conducción es tan antigua que constantemente registra fugas por donde se desperdicia 50 por ciento del agua, pero ni un solo alcalde se ha interesado en cambiar un solo metro de tubería.

¿Lo hará el próximo presidente municipal?

Si esa es la solución a la escasez, ¿cómo conseguirá los recursos económicos?

El actual ayuntamiento saldrá quedando a deber una reingeniería que habría liquidado a 700 trabajadores y jubilado a 600 más sindicalizados del ayuntamiento y 140 de la Secretaría de Seguridad Pública municipal.

Todo quedará en discurso mareador, en tanto el gasto corriente del municipio sigue absorbiendo el mayor porcentaje del presupuesto.

¿Han dicho los candidatos cómo abordarán el problema o también se concretarán a sobrellevarlo para heredarlo a la administración siguiente?

¿Y están conscientes de las condiciones en que recibirán la Policía Municipal, cuya certificación no ha ido más allá del palabrerío?

Tienen mucho que analizar, planear, organizar, pero han preferido el espectáculo, el pleito callejero, el protagonismo estéril, a meterse de lleno y en serio en su papel. n

Entre los temas que excluyen de sus propuestas los candidatos no solamente figuran la reactivación económica, el Covid-19, el impulso turístico y el combate a la violencia, que deberían aparecer en el plano de prioridades, sino también se ubica el ambiental.

Hace días, el grupo Agenda Ambiental Ciudadana les llamó la atención. Les advirtió la urgencia de que reorienten sus propuestas, “ya que carecen de planes que permitan identificar qué medidas inmediatas tomarán para la atención urgente en materia ambiental”.

Pero los candidatos ni los ven ni los oyen.

El silencio ha sido su respuesta.

De por sí, el aspecto ambiental es descuidado lo mismo por el gobierno que por la población, no obstante la avanzada degradación observada en este aspecto.

Tal vez, voces de alerta como la de Agenda Ambiental Ciudadana se oyen muy lejanas, y quizá sea cuando se resientan con más fuerza los efectos de la autodestrucción cuando unos y otros comiencen a ocuparse en serio del problema.

La ambientalista Vivian Heredia considera que la protección y la garantía de un medio ambiente sano es una obligación que los candidatos deben tomar en cuenta y que las autoridades deben cumplir en todo momento.

Advierte que Naciones Unidas califica las tareas gubernamentales como aisladas, de bajo impacto y sin fundamento en la evidencia científica en materia conservacionista, cuando las políticas públicas tendrían que cambiar realidades.

Sin embargo, no es asunto de candidatos.

Eso no jala.

No vende.

Llama más la atención la retórica agresiva; la forma más efectiva de arrojar lodo al adversario.

Tienen más a la mano la propuesta fácil, sin respaldo.

Sin nada que el día de mañana obligue al ganador a cumplir los compromisos contraídos.

El exhorto de la Arquidiócesis Primada de México a los candidatos, de presentar programas de trabajo, no promesas, cae en el mismo terreno que el llamado de los ambientalistas.

Durante décadas “hemos sido testigos de promesas incumplidas o irreales” de los partidos y candidatos, acusa la Arquidiócesis.

Pues esta vez, ni indicios hay de que lo que viene pueda ser diferente.

Y si a los políticos siempre les ha funcionado así, ¿qué necesidad tienen de cambiar las formas?

El electorado sigue dormido, y a nadie conviene despertarlo. n

En lo que a todas luces es una añeja omisión gubernamental, la cercanía de las lluvias –de la temporada que comenzó de manera oficial hace casi dos semanas– trae aparejada una ominosa urgencia: poner a salvo a más de cinco mil familias que habitan zonas inundables de alto riesgo.

Ayer el gobierno de Acapulco informó que ya notificó a esas familias –integradas por 20 mil personas al menos– la recomendación de abandonar sus hogares y buscar sitios más seguros donde vivir en lo que pasa la temporada.

Por cierto que las autoridades federales en la materia pronostican para este año un ciclo de lluvias y huracanes más intenso y más prolongado de lo habitual.

De manera inevitable, la posibilidad de un desastre trae el recuerdo del huracán Pauline, que azotó al estado durante varios días, entre el 5 y el 10 de octubre de 1997, y que dejó caer sobre Acapulco una cantidad inusitada de agua –más de 400 milímetros– el 9 de ese mes, con saldo de unos 300 muertos confirmados y unos 200 desaparecidos.

Si en ese entonces y con ese pretexto, las autoridades hubieran asumido su papel garante de la integridad física de los gobernados a que están obligadas por ley, habrían tomado las medidas necesarias para imponer y mantener el orden en lo que respecta a asentamientos humanos en zonas de alto riesgo relacionado con las lluvias. Ese era justo el momento de hacer las reformas legales y reglamentarias necesarias para lograr ese fin.

Pero es claro que para los gobiernos que en ese entonces ejercían el poder, y para los que les siguieron, las prioridades son cambiantes, según los intereses de los que gobiernan, según su visión de las cosas y según se vayan dando los acontecimientos.

Así es como esa oportunidad histórica se perdió. Poco a poco, al paso de los años, familias en situación precaria han vuelto a habitar los espacios que devastó aquel meteoro. Y hoy se encuentran en riesgo.

Por eso el gobierno de Acapulco suele ir a dejarles, casa por casa, notificaciones en las que les advierte que están en peligro y les recomienda desalojar, así sea por un tiempo, mientras pasan las lluvias; tarea penosa y acaso inútil, pues denota a las claras la falta de una política diseñada para ese sector de la población, situación que se ha agravado ahora que el Congreso federal eliminó el fideicomiso que administraba los fondos para enfrentar desastres naturales. n

Controversial resultó el arribo de Cecilia Narciso Gaytán a la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG).

Algunos argumentan que la impusieron; otros, que nada sabe de la labor del organismo; sin faltar los varones que se creían meritorios para ocupar la silla.

En principio, obtuvo licenciatura en Derecho (cédula profesional 2478529); también, maestría en Derechos Humanos y de la Naturaleza.

Ignorante no es.

Por cuanto a su trayectoria, entre otros cargos, ha desempeñado el de coordinadora auxiliar adscrita a la Dirección de Orientación y Quejas de la CDHEG, de 1999 a 2012; de 2012 a 2021 fungió como encargada de la Dirección de Orientación y Quejas y Gestión de la misma CDHEG.

Ajena al trabajo de la Comisión tampoco es.

Lo que realmente habría que analizar es qué está dispuesta a hacer y si posee el carácter y la determinación para ello.

Y para demostrarlo la abogada necesita tiempo.

Peor, la Comisión no podría estar.

Habrá que admitirlo, pues su papel se ha parecido más al de comparsa del gobierno que defensora de los derechos humanos.

Nada más habría qué preguntarse cuántas recomendaciones extendió el anterior titular y qué resultados arrojaron.

¿Cuántos funcionarios abusivos fueron sancionados, removidos o cesados?

¿Realmente la figura del organismo sirvió para que servidores públicos frenaran sus ímpetus excesivos?

Difícil es saberlo porque en su momento nada trascendió.

Sí era público y notorio que, en los actos públicos, el presidente figuraba muy cercano a la autoridad, lo que daba clara idea de la aterciopelada relación entre uno y otro derivada del hecho de que la Comisión nada hacía que incomodara a los hombres del poder, en tanto los abusos menudeaban.

Es obvio que la Comisión no está en su mejor momento.

La situación ofrece a la nueva titular la oportunidad de llevar a cabo un trabajo trascendente.

No es ni justo ni conveniente descalificarla a priori; es necesario darle tiempo para que empiece a mostrar resultados.

No siempre el que sabe mucho es el que trabaja mejor, aunque las credenciales y la trayectoria de Narciso Gaytán no hablan de que sea una improvisada. Tampoco una impreparada.

Si es capaz y su capacidad no destacó en el sitio donde estaba, tiene la mejor oportunidad para que brille ahora.

Si después de determinado tiempo no despunta, no estarán de más los cuestionamientos y las impugnaciones.

Y es de esperarse que, si el Congreso la llevó al puesto, también la retire si no da los resultados esperados.

Pero, por lo pronto, habrá que concederle el beneficio de la duda. n

Archivo

« Junio 2018 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30