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Fabricando delincuentes

Escrito por  Feb 02, 2020

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) hizo un llamado a las autoridades educativas de todo el país a no implementar operativos de revisión que atenten contra la dignidad de los estudiantes; ratificó su posición de considerar el Operativo Mochila como revisión que atenta contra la dignidad.

Desde luego que revisar la mochila al niño al ingreso a la escuela constituye un atentado a su dignidad, puesto que, desde ese momento, se le está ubicando, sin fundamento legal alguno, como sospechoso de esconder un arma o alguna sustancia prohibida.

No sería la primera vez que aplican el programa en Guerrero. En ocasiones anteriores, muy pocas han sido las veces que han hallado alguna navaja o un objeto punzocortante; por cada objeto prohibido que descubren pisotean el honor de cientos o miles de menores.

Intentan suavizar la humillación incluyendo la participación de padres de familia, lo que resulta peor porque los progenitores están avalando con su presencia y aprobación la probabilidad de que sus hijos lleven algo indebido oculto.

En vez de ocuparse en exhibir a los pequeños como posibles infractores, mejor sería que la autoridad se dedicara a orientar a los padres sobre cómo educar en casa a los hijos, pues su comportamiento depende de la enseñanza y ejemplo que reciban en el hogar; pero, claro, operar, por ejemplo, programas con esta tendencia no sería tan espectacular como la revisión de las mochilas.

Hechos como el del estudiante de 11 años de edad de una escuela privada de Torreón, Coahuila, que disparó contra varios, mató a una maestra y se suicidó, es claro que son resultado de la desintegración familiar, situación que no se previene revisando mochilas, sino educando a los padres, que sería una solución de fondo, no un acto de exhibicionismo que proyecta la idea de que se está trabajando.

Los delincuentes no están entre los pequeños escolapios; están entre los adolescentes y adultos en las calles, en las guaridas de malhechores, en los penales incluso, pero es obvio que para que las autoridades lo entiendan también requieren que alguien las eduque a fin de que, así, se dediquen a trabajar realmente en vez de aparentar que están trabajando. n