Covid-19

Escrito por  Mar 02, 2020

Llega el coronavirus a México en muy mal momento económico: cuando según cifras del Inegi, la economía está en contracción porque en los cuatro trimestres del año pasado sólo experimentó retrocesos, y cuando la red de instituciones y establecimientos sanitarios está sacudida y semiparalizada por el reordenamiento que lleva a cabo el nuevo gobierno federal, que no ha sido en general exitoso.

Esas no son buenas noticias. Quizá por eso es que el gobierno federal, en las conferencias de prensa que sus funcionarios de salud han ofrecido en estos días, y en los comunicados de todo tipo que ha difundido, trata de dar la idea de que los mexicanos no estamos ante una emergencia sanitaria, como ocurre en otros países, cuyo exponente por excelencia es China, donde la expansión de la enfermedad derivada es tal que parece irrefrenable.

Puede ser que el gobierno federal esté tratando de no generar alarma innecesaria, pues mientras los casos sean importados será obvio que el contagio no se produjo en territorio nacional, y debería bastar entonces con monitorear y quizá someter a cuarentena a las personas que hayan entrado en contacto con el infectado.

Pero tal vez esa actitud no sea sólo para aparentar calma, sino que, en efecto, la situación no sea para tomar medidas radicales, que harían más mal que bien. Tan sólo hay que imaginar los efectos devastadores que una prohibición generalizada e innecesaria a los actos masivos y reuniones tendría en una economía ya de por sí golpeada por las decisiones y los mensajes del nuevo gobierno.

Hasta ayer eran cuatro casos confirmados de contagio en el país. Todos eran importados del norte de Italia, lo cual implica que los contagios no se originaron en territorio mexicano. Pero tampoco significa que no los haya, pues pueden estar ahí sin manifestarse aún.

No necesariamente se extenderán por todo el territorio nacional, pero lo más probable es que sí, y que tarde o temprano haya casos en Guerrero y en Acapulco.

Hay que recordar que se trata de un virus con alto nivel de supervivencia y de alto potencial de contagio. Sólo para no perderlo de vista. n