Imprimir esta página

Focos rojos

Escrito por  Mar 03, 2020

Si el coronavirus ha matado ya a casi 3 mil chinos, quiere decir que es un mal peligroso, y si bien no se debe dar margen a que cunda la alarma entre la población guerrerense, tampoco debe minimizarse el problema y menos aun actuar de manera indiferente, porque sería caer en la irresponsabilidad y la inconciencia.

En principio, habrá que estar atentos a la información que sobre el tema difundan las autoridades y apegarse a las medidas de prevención que incluya el protocolo del caso.

Por otro lado, los representantes de religiones y otros grupos y sectores de la sociedad juegan un papel importante en la orientación y en la ejecución de medidas de protección.

Al llegar el Covid-19 a México, de inmediato se han encendido los focos rojos.

La Iglesia católica puso en marcha desde este domingo primero, normas tendentes a impedir contagios, como evitar el abrazo al momento de desear la paz y, a la hora de la comunión, entregar la hostia en la mano en vez de darla en la boca.

La secretarías de Salud y de Educación Guerrero informaron estar coordinándose para implementar un protocolo preventivo.

Aseguraron que no es necesario usar cubrebocas, pero deben tomarse en cuenta medidas como evitar enviar a los niños y niñas a la escuela si presentan una infección respiratoria.

El rector de la UAGro, Javier Saldaña Almazán, dio a conocer que la Universidad dotará de gel antibacterial a las escuelas y centros de trabajo.

La Secretaría de Salud rechazó que haya algún caso de coronavirus en la entidad, en tanto la alcaldía desechó el rumor en el sentido de que en hospitales de Acapulco había casos de personas con el mal.

Si la información que usualmente manejan los hospitales gubernamentales es de saturación con pacientes sobre todo de enfermos de diabetes, obesidad e hipertensión arterial, además del desabasto de medicamentos y material quirúrgico y de curación, no se conoce a ciencia cierta cómo responderían si la epidemia ataca Guerrero, pero la idea principal es precisamente observar cuidadosamente las medidas preventivas para no llegar a los centros hospitalarios.