¡Despertad!

Escrito por  Mar 16, 2020

El Covid-19 no deja de ser el tema del día. La velocidad con que se propaga y su letalidad lo explican y justifican.

De acuerdo con ello, el Congreso del estado emitió un acuerdo para que las secretarías de Salud federal y estatal intensifiquen las medidas de prevención, información y detección, debiendo dedicar especial atención a la población indígena por cuestión de su lengua.

Mas no era precisamente necesario que el Poder Legislativo formulara el exhorto para que la administración estatal refuerce las medidas sanitarias preventivas paralelamente a una campaña intensiva de orientación.

El senador guerrerense Manuel Añorve Baños alertó que es lenta la toma de decisiones en el gobierno federal para aplicar medidas drásticas que protejan a la población. Lo atribuyó a “la falta de capacidad de quienes dirigen el sector salud en el país”.

Pero la lentitud no es exclusiva del gobierno federal; el estatal le sigue los pasos.

Después del caso sospechoso que apanicó a Iguala la semana pasada, parece manejar con demasiado optimismo el problema; de otra manera, a estas horas ya tuviera operadores confiables, como médicos y epidemiólogos, con presencia en todos los medios de comunicación –redes sociales, prensa escrita, radio y televisión–, informando, orientando y previniendo a la población sobre el peligro que representa el Covid-19 y las consecuencias que puede acarrear.

Está dejando el espacio para que sea ocupado por especulaciones, chismes y rumores, que son más dañinos que la realidad.

Si, como dice el senador Añorve Baños, la Federación se ha visto lenta, el gobierno estatal no debería secundarlo, sino proceder con lo que le corresponde; después de todo, si los resultados son desproporcionados la responsabilidad no será sólo del gobierno federal, sino la población también le cargará la factura al estatal.

No vaya la administración estatal a dejar toda la carga a la federal, como ha ocurrido con la inseguridad y la violencia; son dos situaciones diferentes; en la del Covid-19 el estado puede hacer mucho más, sobre todo en labores de prevención, que, según los especialistas, vienen siendo más importantes aun que la curación.

¿De qué magnitud es el virus?

El experto estadunidense Michael Osterholm, citado por el prestigiado articulista Pascal Beltrán del Río, asienta: “Pero apenas estamos viendo el principio de la propagación. El Covid-19 es entre 10 y 15 veces peor que la influenza”.

Nadie, pues, y menos la autoridad, deberá dormirse en sus laureles, en el entendido de que lamentarlo después no resolvería nada. n