Jefe al timón

Escrito por  Mar 18, 2020

Si en este espacio se ha criticado lo que se ha considerado desaciertos del gobernador Héctor Astudillo Flores, justo es reconocer que está asumiendo con responsabilidad y seriedad el trabajo para responder a la epidemia de Covid-19.

Ayer, por ejemplo, instaló en sesión permanente el Consejo Estatal de Salud, para dar seguimiento a las acciones tendentes a evitar la propagación del mal, cuya segunda fase está próxima a comenzar en el país al aumentar la cifra de contagiados.

En la reunión correspondiente, en Casa Guerrero, estuvieron los representantes de los tres poderes del estado, presidentes municipales, delegados federales de las instituciones de salud, mandos de las fuerzas armadas, delegados de gobierno, secretarios del gabinete estatal, así como toda la estructura de la Secretaría de Salud Guerrero.

La velocidad con que se propaga el virus no es para menos; en consecuencia, la autoridad ha determinado suspender los encuentros masivos y la actividad escolar, en virtud de que, según especialistas, el contacto personal constituye una de las vías de contagio más socorridas.

Por lo mismo, el gobernador advirtió ayer, respecto a la suspensión de clases, que empezará este viernes, que no son vacaciones; por tanto, padres de familia y alumnos deberán permanecer en su casa en vez de emplear el tiempo para la diversión en sitios como playas y cines.

La decisión gubernamental de instalar teléfonos que serán contestados por personas serias y calificadas será un elemento importante para atajar rumores y disipar dudas respecto al virus y para aminorar el contagio.

Igual de importante es el hecho de que la administración estatal ha girado ya instrucciones para que se aparten espacios en los que se pueda aislar a los contagiados, además de buscar ya la manera de conseguir los medicamentos que el caso requiere.

Es de esperarse que los tres poderes en el ámbito estatal, incluidos altos mandos y funcionarios de todo nivel, pongan el ejemplo sujetándose a las reglas que ellos mismos han puesto en vigor, porque el problema no está para ocurrencias ni espectáculos mediáticos, sino constituye un asunto serio al que debe prestársele la atención debida.

Decisiones y acciones oficiales como las mencionadas seguramente darán tranquilidad a los guerrerenses y les transmitirán la sensación de que no están solos y de que alguien está tomando el Covid-19 de manera seria y responsable.

Si el gobierno hace su parte, y la población, la suya, no hay razón para que cunda el pánico. n