Gobierno, empresas y pandemia

Escrito por  Mar 27, 2020

Cada día queda más claro que cuando el gobernador Héctor Astudillo ha dicho que, ante la diseminación del nuevo coronavirus en México, su gobierno seguirá la pauta que marque el gobierno federal, se refiere sólo al aspecto sanitario de esas decisiones, pues en lo que respecta a las medidas económicas relacionadas con ese proceso, su pensamiento es menos ortodoxo que el que impera en el gobierno de la República.

Hace poco más una semana dio, sin embargo, una muestra de iniciativa al adelantarse al gobierno federal en instalar el Consejo Estatal de Salud, aun cuando desde la Federación se extendía la idea de que esa medida no era aún necesaria. Ayer dejó claras otras diferencias entre ambos ámbitos al anunciar que promoverá los ajustes necesarios al Presupuesto de Egresos 2020 del estado –es decir el que está vigente– para redireccionar los recursos necesarios hacia enfrentar la expansión de la infección viral. Eso implicará, por supuesto, dejar de financiar actividades o programas, para emplear esos fondos en los esfuerzos para contener los efectos del Covid-19.

Hacia dónde redireccionará el Ejecutivo estatal los recursos del Presupuesto de Egresos es algo que deberá definir el mandatario en los próximos días, cuando haga públicas las precisiones correspondientes, según lo adelantó ayer en su teleconferencia de prensa. Pero de seguro que su gobierno está atento a las peticiones que están haciendo prácticamente todos los organismos empresariales del estado, cuya situación financiera deben conocer bien las autoridades.

Esto marcará otra diferencia entre el gobierno local y el federal, pues para éste el apoyo debe ser sólo para las personas en estado de vulnerabilidad económica. En el gobierno estatal parece haber la convicción de que las empresas son entes fundamentales para la correcta marcha de la economía, básicamente porque generan empleo y con ello resuelven una de las necesidades sociales más importantes, que es el ingreso de los trabajadores.

Por supuesto, no todas las empresas están en situación similar. A unas, antes de esta situación sanitaria, les ha ido bien; a otras, no tanto; a unas más de plano les ha ido mal; y mientras varias de seguro han hecho trampa para pagar menos al fisco, otras hacen esfuerzos serios por cumplir. Pero un gobierno eficiente debe conocerlas a todas, más allá de sus reportes formales de operaciones. Y no puede aplicarles un mismo rasero, como si todas ellas fueran enemigas del pueblo y sólo se dedicaran a enriquecerse sin dar nada a cambio. n