El 30, ¿punto máximo?

Escrito por  May 26, 2020

Transitamos ya sobre la semana en que, según proyección de Salud federal, Guerrero llegará al pico de los contagios de Covid-19.

La previsión oficial ubica al sábado 30 como día en que el brote toque su punto máximo, lo que significa que, de cumplirse el vaticinio, el 31 podría arrancar la línea descendente.

El descenso, claro está, podrá apreciarse no en la cifra de defunciones acumuladas, porque éstas seguirán aumentando cada día, sino en la de contagios.

En la medida en que los contagiados de un día sean menos que los del anterior, o la semana o meses pasados, se irá domando al virus y, poco a poco, el estado volverá a la “nueva realidad”, en la que, opinan conocedores, el Covid-19 podría quedar incorporado a las enfermedades actuales, tal como ocurrió con la influenza. Es decir, llegaría para quedarse.

¿Será? ¡Quién sabe!

Lo que sí se sabe es que en la realidad actual, el coronavirus sigue golpeando con fuerza, jugando parejas con la esperanza de que sea ésta la última semana de mayor castigo.

En esta tesitura, para que la expectativa se cumpla, el gobernador Héctor Astudillo Flores advirtió a los guerrerenses que cada quien tendrá que poner la parte que le corresponde.

Ha sido vehemente en sus exhortaciones; la respuesta, sin embargo, no ha sido hasta ahora la conveniente.

Así, este sábado pobladores de El Cayaco celebraron una boda. Tuvieron que intervenir fuerzas de seguridad para dispersarlos.

También este fin de semana, policías y marinos impidieron una fiesta de 15 años en la comunidad Las Plazuelas.

En cuanto autoridades sanitarias anunciaron la reactivación de trabajos en la minería y la construcción, la gente lo interpretó como la voz de arranque para relajar el confinamiento.

Algo parecido podría ocurrir cuando Guerrero cambie en el semáforo, que comenzará a operar el primero de junio, de rojo a anaranjado, fase en que se podrán reactivar actividades no esenciales, pero a un nivel reducido y con protocolos especiales de seguridad.

No querrá decir, pues, que todo mundo vaya a poder lanzarse a la calle a llevar a cabo actividades de diversa índole sin freno ni control. n