¿Corrupción en Sedatu?

Escrito por  Jun 05, 2020

Constructores, arquitectos e ingenieros del estado acusaron al titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) a nivel federal, Román Meyer Falcón, de incurrir en corrupción en licitación de obras, concretamente la remodelación del parque Papagayo.

Al mismo tiempo, se quejaron de que las constructoras locales no están siendo contratadas para la ejecución de las obras públicas de la Federación en la entidad.

Entonces, no faltarán los malpensados que digan que los profesionales de la construcción respiran por la herida.

No obstante, habrá que puntualizar que ellos son los más indicados para formular la denuncia porque corresponde al terreno en que se mueven.

Plantearon un señalamiento mediático; en principio está bien; el problema es que con ello las autoridades competentes seguramente harán como que no se enteraron de su inquietud.

Por lo tanto, conveniente sería que los denunciantes refuercen su inconformidad presentando su queja ante la autoridad que corresponda para que ésta tome nota, investigue y meta orden.

No es un asunto político, sino de trabajo, aclara el presidente de la Asociación de Empresas Constructoras de Guerrero, José Luis Cuevas Pano.

Pues bien, si los señores presentan denuncia formal, la convertirán en un asunto legal; en cambio, si lo dejan en un señalamiento periodístico, podría entenderse como político, más aún cuando acusan al titular de Sedatu, Meyer Falcón, de haber asignado la remodelación del parque a los cuates, a los allegados, sin presentar prueba alguna.

Constructores, arquitectos e ingenieros pertenecen a gremios prestigiados. Serios. Proyectan una imagen de unidad y entendimiento entre ellos.

Su protesta puede provocar que la parte denunciada los desdeñe, se indigne y se comunique con ellos para reprenderlos; puede ser también que los tranquilice, los reprima o les prometa que, si se calman, si apaciguan sus ímpetus justicieros, les otorgue obras. El caso es que si abandonan la denuncia de corrupción a cambio de algún ofrecimiento, su actitud podría entenderse no como un acto en busca de justicia, sino como un chantaje, que arrastraría por la borda su prestigio. n