Covid-19: ¿Qué gobierno miente?

Escrito por  Jun 12, 2020

Mientras en los últimos días el gobierno estatal nos ha bombardeado con información de que “la pandemia crece de manera exponencial”, “no la hemos domado ni controlado”, “vamos al alza”, repentinamente surge el federal con el anuncio de que en cinco días Guerrero alcanzará el punto máximo del  Covid-19.

El subsecretario de Salud federal, Hugo López-Gatell, este lunes 8 sembró la semilla del optimismo.

El mismo lunes, el director de Epidemiología federal, José Luis Alomía, declaró que el estado tiene una disminución de 41 por ciento de incidencia de los casos activos actuales con respecto a hace dos semanas.

Este miércoles, el mismo funcionario informó que Guerrero tiene una reducción de 38 por ciento de la tasa de 5.49 que proviene de 201 casos activos con fecha de inicio de síntomas del 27 de mayo al 9 de junio, con respecto a la tasa de 8.85 de los 324 casos activos con síntomas del 13 al 26 mayo.

O sea, según estas cuentas la entidad va bien.

¿Pero cómo hablar de mejoría cuando Salud estatal el 24 de mayo reportó un global de mil 205 contagios y el 9 de junio sumó un total de 2 mil 686, es decir, mil 481 más?

Este 10, Salud federal informó de un total de 2 mil 887 contagios; la estatal, 2 mil 766: una diferencia de 121.

Finalmente, el secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos, aceptó tácitamente que estado y Federación manejan cifras distintas sobre el virus, y expresó que había contactado al gobierno federal  para saber porqué ambas administraciones tienen diferentes cantidades de este tipo de casos.

Es de suponerse que Salud estatal debe manejar datos más confiables, puesto que opera en el escenario de los hechos, en tanto la federal alimenta su contabilidad con información que le envía el estado.

Además, Salud federal lleva el conteo de 32 entidades, Guerrero sólo el suyo.

El 27 de mayo, el presidente Andrés Manuel López Obrador, reconoció al gobernador Héctor Astudillo Flores por su coordinación con el sector de salud ante la emergencia sanitaria.

Luego entonces, si hay tanta coordinación, comunicación y entendimiento, no es explicable la razón sobre la diferencia de cifras, que no hacen más que provocar confusión.

¿Vamos bien o vamos mal? ¿Alguien está mintiendo? ¿Manipulan los datos?

¿A quién deben creer los guerrerenses, al que lo está cuidando de cerca o al que los vigila desde lejos?

López-Gatell y De la Peña Pintos deben una explicación pública, antes de seguir con la danza de números, que erosiona la credibilidad gubernamental, tan endeble de por sí. n