Covid-19 se sigue de frente

Escrito por  Jun 15, 2020

En medio de pronósticos fallidos y el soslayo de recomendaciones sanitarias, el gobierno estatal pospuso 15 días más la reapertura de actividades no esenciales, al no disminuir la cifra de contagios y defunciones.

Esta semana, 16 entidades del país estarán en rojo del semáforo epidemiológico, y 16 más, en naranja; Guerrero continúa en rojo, razón por la que el gobernador Héctor Astudillo Flores consideró necesario aplazar para el 30 de junio la reanudación de labores.

Las proyecciones sobre cuándo ocurrirá el control de la pandemia han fallado una y otra vez.

El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, había vaticinado que la punta se alcanzaría el 22 de mayo.

No dio en el blanco.

El 9 de junio aventuró que ocurriría en los siguientes cinco días, que vencieron ayer 14.

Tampoco acertó.

Citado por el gobernador Astudillo, López-Gatell predice ahora que el máximo de contagios sucederá en julio.

El secretario de Salud estatal, Carlos de la Peña Pintos, ha sido más prudente en sus predicciones.

Cuando Lopez-Gatell auguró que la cúspide se lograría el 22 de mayo, De la Peña apuntó que sería en junio, que todavía no termina.

El 12 de junio aseguró que falta una semana más para que Guerrero y Acapulco lleguen al punto máximo de contagios. Estaríamos hablando del sábado 20.

Habrá que esperar.

Por otro lado, el gobernador Astudillo Flores determinó como obligatorio el uso de cubrebocas; no obstante, en ese sentido no le ayuda mucho el subsecretario de Salud federal, quien ha subestimado este requisito.

Al principio de la contingencia, López-Gatell dijo que sólo deberían usar cubrebocas el personal médico y quienes estuvieran contagiados.

Aquí el punto es ¿cómo saber si se está contagiado si no se hacen pruebas, así la gente presente algunos de los síntomas del Covid-19?

¿Cómo saberlo si se trata de un contagiado asintomático, que bien puede andar regando el virus durante los 14 días que transcurren antes de presentar los síntomas?

Hace unas semanas, en su comparecencia con senadores, el subsecretario restó efectividad al cubrebocas, aduciendo que su uso le da seguridad a la gente y si es así, pues que lo use.

Y al empezar la “nueva normalidad”, expresó que sólo se usaría como auxiliar.

Total: el gobernador lo ha decretado como obligatorio, y a eso habrá que apegarse.

Mientras tanto, Guerrero sigue rojo y tiene un triángulo rojo hacia arriba, que significa incremento en la cifra de hospitalizados. n