Reparto igual

Escrito por  Jul 22, 2020

Al anunciar el calendario de precampañas para las próximas elecciones, el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del estado de Guerrero (IEPC) resalta la advertencia a partidos políticos de no incumplir con la paridad de género para las candidaturas.

Resulta un tanto absurdo el que se designe igual número de candidatos hombres y mujeres, sólo para cubrir un requisito legal, el de la paridad, en vez de privilegiar en las nominaciones elementos como preparación, trayectoria o integridad personal.

No debería importar así, si son más hombres que mujeres, o, a la inversa, más mujeres que hombres porque no es asunto de sexo, sino más personas profesionales que garanticen mejores resultados.

¿Quién tiene la culpa de que no suceda así?

Obviamente ellos, que siempre se habían agandallado las posiciones políticas y, como buenos machos mexicanos, marginaban a las mujeres, sus queridas mujeres que, al igual que ellos, se partían el alma haciendo trabajo partidista para la hora del reparto, hacerlas a un lado groseramente.

Finalmente, las féminas lograron el derecho de la igualdad en el reparto.

¿Significará que con ello habrá mayor justicia, mejor reparto de riqueza, menos pobreza, o más crecimiento y desarrollo?

No precisamente.

La ley de paridad de género no es nueva, ya se aplicó y, hasta donde se ve, no marca ninguna diferencia el que más mujeres vayan a puestos públicos o al Congreso.

Porque finalmente no es que vayan por corregir excesos de sus pares, ni se trata de unirse ellos y ellas para crear bloques que redunden en beneficios para la comunidad.

Nada de eso.

Ellas van por su parte.

Su reclamo es la mitad de poder.

Al menos eso han proyectado hasta ahora, porque resultados que marquen la diferencia no hay a la vista.

Tal vez comiencen ya a trabajar en ello.