Los otros abandonados

Escrito por  Sep 01, 2020

Los desplazados por la violencia no son los únicos abandonados; igual suerte se corre en el caso de la inmensa mayoría de desaparecidos, a cuyos familiares el gobierno ha dejado la tarea de buscarlos.

Para la Federación, el único caso que amerita atención es el de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en 2014, en cuya búsqueda ha llegado a desplegar miles de agentes de las fuerzas de seguridad, así como otros recursos, sin que por ello haya aportado resultados.

En el caso de los demás, familiares de diversas regiones de la entidad se han organizado en grupos que recorren todo sitio en el que consideran que pudieran estar sepultados sus seres queridos, para lo que el gobierno federal apenas les asigna unos cuantos policías para su resguardo.

Tan marcado ha resultado el trato preferencial, que ha arrancado protestas de los familiares, reclamando que se busque por igual a todos los ausentes.

En este contexto, la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos Víctimas de Violación de Derechos Humanos en México (Afadem) exigió al gobierno federal que los mismos protocolos de búsqueda e identificación que usa en el caso de los 43 los aplique en el de las más de 450 personas que fueron detenidas y desaparecidas en Atoyac durante la década de los años 70.

Por su parte, el obispo Salvador Rangel Mendoza demandó el esclarecimiento de lo sucedido a los normalistas, pero que se haga lo mismo con respecto a los más de 500 desaparecidos.

Al rendir su primer informe de labores en diciembre, Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, aseguró que la búsqueda de personas desaparecidas se ha convertido en una de las prioridades del gobierno federal. Sostuvo que éste “ha emprendido todas las acciones y esfuerzos necesarios para solucionar este problema”.

Aparte de la búsqueda e identificación de personas desaparecidas, entre los temas prioritarios en el primer año de gobierno, señaló Encinas, estuvo la atención a defensores de derechos humanos y periodistas, así como la atención a víctimas.

Citó a Los Otros Desaparecidos, de Iguala, como un ejemplo de las acciones de acompañamiento que la Segob llevaba a cabo, en vez de que sea el Estado el que se encargue de la búsqueda.

El caso es que la supuesta acción que prioritariamente lleva a cabo la Federación no se refleja en Guerrero, donde siguen matando a periodistas, los desaparecidos no aparecen, los defensores de derechos humanos son atacados y las víctimas continúan en espera de justicia.

Así el panorama, si el gobierno “ha emprendido todas las acciones y esfuerzos necesarios para solucionar este problema”, como asevera Encinas, ¿qué más puede hacer si ya echó toda la carne al asador? n