Lecciones de disenso

Escrito por  Sep 03, 2020

La política es consustancial al ser humano, aun cuando no cobre conciencia de ello. Por eso es que los estudiosos de la materia, entre ellos los politólogos, suelen decir que la política es todo, o que la política está en todo o que todo es política.

Por supuesto, los hombres y las mujeres que se dedican a esa actividad lo saben mejor que los demás y lo confirman cuanta más de su vida ocupen en ella. Al cabo de un tiempo pueden distinguir sutilezas políticas en miradas, gestos, ademanes, palabras, que son –por decirlo en términos más comunes– elementos de una comunicación no verbal, que también fija posturas y posiciones, muchas veces sin tener que entrar en conflicto a causa de ellas con otros actores del entramado político.

Un ejemplo es la discreta disensión del gobernador Héctor Astudillo Flores con el gobierno federal en lo que respecta a algunas maneras y algunos modos de sobrellevar la pandemia del nuevo coronavirus.

Ayer el mandatario tomó como acuerdo la recomendación de suspender la ceremonia del Grito de Independencia como se escenificó hasta el año pasado, de cancelar la verbena que por tradición le ha seguido, así como el desfile cívico-militar del 16 de septiembre.

Precisa el acuerdo que la ceremonia sí podrá llevarse a cabo, “siempre y cuando se transmita por redes sociales con la asistencia mínima, que sólo incluya a los servidores públicos indispensables”.

Es una manera de disentir, sin decirlo, de la decisión que al mismo respecto tomó el gobierno federal, pero en sentido opuesto, pues –como es del dominio público– éste tendrá su ceremonia y su desfile.

Pero otros detalles también hablan de ese discreto disenso: el uso de cubrebocas por los gobernantes es uno de ellos; en Guerrero, todos los integrantes del gabinete estatal, e incluso de ayuntamientos, lo emplean cuando están en público o en reuniones presenciales entre ellos. En el estado también, con la anuencia del gobierno del estado, se emplean los túneles sanitizantes, esos cuya utilidad negó hace cinco meses el subsecretario López-Gatell.

Así, puede decirse que no es sólo una manera de disentir; también, de enseñar a coexistir en paz y civilidad en la arena política. n