El rescate

Escrito por  Sep 04, 2020

Muy bien estaría que, como se afirma que sucederá, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador rescate la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama).

Plausible sería que aportara los 5 mil millones de pesos que, de acuerdo con la alcaldesa Adela Román Ocampo, se requieren para recuperar la paramunicipal.

Formidable.

Mal estaría, sí, que tras el rescate no se crearan los instrumentos que impidan más fraudes y saqueos, lo mismo que vicios e ineficiencias que han prevalecido lo mismo en administraciones anteriores que en la actual.

Muy buenos son para estirar la mano y señalar a los antecesores de todos los males que aquejan al organismo, pero les falta honestidad para reconocer las fallas propias.

¿De que serviría una dependencia rebosante de energía y rejuvenecida si la delincuencia vuelve a meter las manos en su operación?

Porque habrá que recordar que al comenzar la actual administración se denunció de manera clara y valiente que había manos delincuenciales metidas en dependencias municipales y en la Capama, pero nunca se ha aclarado si ya fueron cortadas o siguen sustrayendo los recursos oficiales.

Se habló, de la misma manera, que empleados de la Comisión estaban coludidos con los facinerosos, pero que ya se estaba trabajando para echarlos de la dependencia, mas jamás se informó si ya se había cumplido este objetivo.

Se mencionó, por otra parte (8 de diciembre de 2019), que algunas empresas e instituciones públicas tienen adeudos con la paramunicipal y otras no pagan lo que tienen que pagar, y que el jurídico actuaría en contra para subsanar el problema, mas nunca se informó si lo había hecho.

En la misma ocasión se hizo público que hay empresas e instituciones públicas que no han pagado el servicio de agua potable hasta en 10 y 15 años y que incluso “hay gente que nunca ha pagado”.

En el mismo acto, en su papel de director general de la Capama, Leonel Galindo González acusó que “actores políticos de diferentes partidos tienen adeudos de hasta 40 meses con el organismo”.

Tampoco se ha dicho si ya los metieron en cintura o siguen siendo complacientes con ellos.

Si tras el supuesto rescate persisten los males, de poco o nada servirán al organismo los 5 mil millones de pesos, que todavía habría que ver si en los actuales tiempos de austeridad y recortes los proporciona la Federación.

Si expanden el pecho para denunciar en voz alta y enérgica los saqueos de los que ya no están, seguramente tienen razón, pero los que están ahora no pueden asumir la misma postura corporal para ponerse como ejemplo de organización y eficiencia, sobre todo si se toma en cuenta que ya transitan en la segunda mitad del camino. n