Enfermos y pobres, pero contentos

Escrito por  Sep 11, 2020

Si bien el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores, no tiene las mismas razones que tuvieron 10 de sus pares para salirse de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), podrían enumerarse otras –como la turística– que requirieran mejor trato del gobierno de Andrés Manuel López Obrador hacia esta entidad sureña.

Eso, no obstante, no necesariamente significa que el guerrerense tenga que distanciarse del gobierno federal, como tampoco que renuncie a su derecho de disentir del mismo.

Lo peor que podría pasar a los guerrerenses es terminar enfermos por Covid, empobrecidos por el virus y además peleados con la Federación, declaró el jefe del Ejecutivo estatal a propósito de la separación de los 10.

Si las consecuencias de la decisión de los mandatarios que salieron de la Conago resultan benéficas para sus estados, serán sus gobernados quienes les aplaudan o les exijan cuentas, en tanto en Guerrero sus ciudadanos tendrán que apostarle a la política de entendimiento y diálogo que se ha propuesto seguir Astudillo Flores con el Presidente.

El guerrerense ha sido cuidadoso en su relación con el gobierno federal, lo que no ha impedido que, cuando lo ha considerado necesario, ha expresado su desacuerdo con algunas medidas, tomando la precaución de que su inquietud no parezca un rompimiento o un ataque al Presidente, quien, por su parte, siempre se ha expresado de buena forma del mandatario estatal, que ya es mucho decir.

Podría ser en esta tesitura que el mandatario estatal negocie con el presidente López Obrador, por ejemplo, el otorgamiento de más recursos para el impulso turístico de la entidad.

En este sentido, este miércoles en sesión legislativa, el senador Manuel Añorve Baños se dijo preocupado porque, hizo ver, casi todo el presupuesto que se asignará a la Secretaría de Turismo en 2021 se canalizará a obras del Tren Maya, lo que afectará a la economía guerrerense.

En términos reales, ilustró el priísta, la Sectur tendría sólo 2 mil 300 millones de pesos; es decir 3 mil millones menos que en 2020.

En consecuencia, habrá que confiar en la buena gestión del gobernador, pues poco serviría estar de abrazo y beso con la Federación si, por otro lado, nos lleva el tren. n