Dureza y condescendencia

Escrito por  Sep 23, 2020

El gobierno ha endurecido las medidas contra establecimientos cerrados.

Hace bien; el avance de la pandemia lo reclama.

Intensifica los trabajos en los 65 filtros sanitarios ubicados en playas, mercados y lugares de alta concentración.

Perfecto; el crecimiento de casos así lo exige.

Reparte cubrebocas, hará trabajos de sanitización y labor de concientización.

Excelente; el horno no está para bollos.

Pero…

Entre cierto porcentaje de la población se percibe que mientras con unos es muy exigente, con otros actúa muy condescendiente.

Desde comienzos de la contingencia, la administración estatal ubicó al transporte como uno de los dos focos principales de contagio; no obstante, no se le ha sometido al orden, al menos en lo que se refiere a Acapulco, la ciudad más importante de la entidad, la de más población y la de mayor cifra de contagios y defunciones.

En julio, el ayuntamiento acapulqueño anunció una serie de medidas que supuestamente impondría al transporte público, pero hasta ahora no se ha llevado a cabo.

Aseguró que en autobuses y transporte liviano, los operadores usarían cubreboca, aplicarían gel antibacterial a los pasajeros al abordar la unidad, les tomarían la temperatura y, en el caso de los taxis, viajarían en cada uno tres pasajeros, uno delante junto al conductor y dos atrás.

La mayoría de los taxistas usa cubrebocas, hay que decirlo, pero ninguna de las otras medidas se cumple. ¿Por qué?

El Hoy No Circula nunca se hizo respetar.

Permisionarios y choferes alegaban que era ilegal y que, por tanto, no procedía.

Hasta donde se sabe, las pocas infracciones levantadas fueron canceladas.

Hoy en día, ni el fantasma del programa se asoma por el sector.

¡Vaya!, ni se menciona ya. ¿Qué pasó en realidad?

En el caso del Sistema de Transporte Acabús, operado por el gobierno estatal, las medidas se cumplen a medias.

Todos los operadores, es verdad, cargan su respectivo cubreboca; en las terminales, un empleado toma la temperatura en el brazo (¿no debería ser en la frente?) y deja a criterio del usuario si se aplica o no el gel.

En estaciones intermedias, ni toman temperatura, ni hay gel.

Los túneles sanitizadores se colocaron en el centro de la ciudad. En la terminal de Playa Seca ni los conocen.

Vigilan, eso sí, que el usuario de todo tipo de unidades lleve cubrebocas.

De la sana distancia, ni qué decir.

Imposible aplicarla, de acuerdo; pero cuando menos podrían reducir la frecuencia de paso de las unidades para que viajaran menos saturadas, sobre todo en horas de mayor afluencia. Pero no lo hacen.

Así el asunto, pareciera, pues, que las medidas antivirus se aplican de manera selectiva. n