¿Fiscalizadores o grillos?

Escrito por  Sep 28, 2020

Tajante, contundente y directo fue el desafío de la alcaldesa de Acapulco, Adela Romám Ocampo, a los regidores que la cuestionaron públicamente el día de su informe.

Los retó a que le comprueben las acusaciones que formularon en su contra y les advirtió que está dispuesta a acudir ante las instancias que la citen –Auditoría Superior de la Federación, Auditoría Superior del Estado, mencionó– para responder a cualquier señalamiento.

No fue de aplaudir la embestida de los ediles contra la primera autoridad del puerto, porque, si fueran serios, si sus acusaciones tuvieran fundamento, no era para que esperaran el informe e hicieran pública su inconformidad, sino desde antes debieron acudir a las autoridades correspondientes a presentar sus respectivas denuncias.

Lo dicho por los perredistas en voz de Víctor Aguirre Alcaide en cuanto a que “la actual administración municipal se caracteriza por la improvisación, la opacidad, la omisión y la falta de transparencia”, es palabrería hueca, sin cifras, fechas, números, documentos, pruebas, en lo que no se ve otro objetivo que el de fastidiar y llamar la atención.

Por otro lado, si como asegura el edil la alcaldesa destinó 2 millones de pesos a la publicidad del segundo informe cuando fueron 850 mil lo que estaba autorizado en acta del Comité de Adquisiciones, resulta grave, y no fue motivo para expresarlo a los medios de comunicación, sino debió denunciarlo legalmente.

¿Para qué, entonces, está el contralor interno en el ayuntamiento?

¿Qué no funciona una comisión de Hacienda en cabildo que debería conocer y sancionar irregularidades como ésta?

¿No sabrá el regidor que existe la Auditoría Superior del Estado?

¿No habrá fallas que sean incumbencia de la Auditoría Superior de la Federación?

Si, como acusó José de Jesús Herrera Pintos, en representación de la fracción del PRI, falta transparencia y rendición de cuentas de los funcionarios del ayuntamiento, afirmando que los ediles desconocen cómo se han ejercido los más de 3 mil 700 millones de pesos del presupuesto 2020, ¿no es tema para agendarlo y debatirlo en sesión de cabildo en vez de darle un cauce mediático?

¿Es ese el papel que corresponde a los regidores?

¿Lloriquear? ¿Patalear? ¿Tirar manotazos y patadas en vez de gobernar? ¿De fiscalizar el uso correcto de los recursos del ayuntamiento?

Los señores quieren proyectar la apariencia de ser críticos de la labor de la presidenta municipal, de ser muy honestos y derechos, cuando no hicieron más que el ridículo, ofreciendo un papel grotesco y vergonzoso.

Si Adela Román administra mal, si gobierna indebidamente, y lo que hacen los regidores es gimotear en vez de exigirle cuentas por los cauces legales, no son más que cómplices  de la presidenta.

Ahora que si quieren sacar raja política o de otro tipo, en vez de asumir su responsabilidad y denunciar en las instancias correspondientes, que lo vean con Adela… al fin ya los mandó llamar.

A nadie sorprenda que un día de estos aparezcan todos contentos y abrazados, haciendo a un lado todo lo mal que supuestamente se está haciendo.

¿Es eso gobernar? n