No Fone, la encrucijada

Escrito por  Oct 02, 2020

Aunque no fue en la actual administración estatal que surgió el problema de trabajadores no integrados al Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (Fone), es el gobierno de Héctor Astudillo Flores el que tiene que lidiar con el conflicto de no tener recursos para cubrir sus salarios.

El final del túnel no se avizora en ninguna parte; lejos de vislumbrarse una solución, que reside en el gobierno federal, el caso se agrava más.

El asunto denominado No Fone está lejos de tocar fondo. El que ya lo tocó es el gobierno estatal que, lo ha advertido Astudillo Flores, no tiene de dónde tomar dinero para pagar las quincenas; en consecuencia, cada 15 días no se hacen esperar las protestas de los afectados, que reclaman su salario.

El secretario de Finanzas, Tulio Pérez Calvo, explicó que al asumir el cargo, el gobernador halló 13 mil 100 plazas que no estaban integradas al Fone y que en cinco años se ha anexado a más de 7 mil trabajadores.

La idea del gobierno estatal consiste en que la Federación absorba a los empleados que están fuera del fondo; no obstante, ha sido reacia a ceder.

Y no le falta razón: desde 1999, las administraciones estatales han venido concediendo plazas sin contar con el techo presupuestal correspondiente y sin tener la aprobación del gobierno federal.

Cada gobernador ha pellizcado recursos a diversos programas y secretarías para pagar los salarios, pero en la actual gestión, la granada le explotó en las manos a Astudillo Flores, porque ya no hay de dónde sacar moneda.

Las gestiones que ha hecho ante el gobierno federal para que absorba la nómina no han dado los frutos esperados; hoy en día, con los ajustes presupuestales, el panorama empeora.

Así, el gobierno estatal no tiene dinero; los trabajadores reclaman su salario y la Federación se resiste a entregar recursos, así como a atraer a los afectados No Fone.

En el horizonte no se otean más que barruntos de tempestad. n