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¿Turismo político?

Escrito por  Oct 08, 2020

Mucha precaución han de tener los integrantes de la comuna de Iguala, cuatro de los cuales han sido invitados a visitar las instalaciones en Praga, capital de la República Checa, de una empresa que, por la información que envía desde ese municipio el corresponsal de este diario, ofrece sus servicios para construir una planta purificadora de agua.

De acuerdo con esta información, los ediles aprovecharán la oportunidad para visitar otros países de Europa, también con gastos pagados por la mencionada empresa.

Deben tener cuidado, pues la operación ronda de manera peligrosa con el soborno, y podría ser tomada como tal tanto por los habitantes del municipio como por las autoridades encargadas de vigilar el comportamiento ético de los servidores públicos.

Es obvio que habrían tenido los ediles que sortear muchas dificultades si hubieran intentado hacer ese viaje al viejo continente con recursos públicos. En ese sentido, la opción de hacerlo con recursos aportados por la empresa interesada en obtener el contrato en apariencia podría evitarles la molestia de ser blanco de críticas y señalamientos de sus conciudadanos, así como la sospecha y la posterior intervención de los organismos gubernamentales a cargo de vigilar el uso correcto de los recursos públicos.

Pero esa idea es ilusoria. Cualquier ciudadano, por menos informado que esté, puede concluir que la aportación del proveedor interesado no es gratuita, sino que tiene el objetivo de que sus servicios sean contratados. Ello puede incluir, por supuesto, recuperar su inversión una vez logrado el contrato, y el modo más lógico de hacerlo sería incluir su monto en el presupuesto global de la obra.

La práctica de hacer generosos regalos a los servidores públicos que tienen la facultad de decidir sobre el presupuesto gubernamental no es nueva, ni en nuestro país, ni en el resto del mundo, de manera que no habría mucho que discurrir acerca de esa maniobra. n