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Justicia, sed que no se apaga en Guerrero

Escrito por  Ago 25, 2017

Guerrero sería un estado sin fe y sin esperanza, si es que, ya a la vuelta de la esquina, no aparecieran las elecciones presidenciales.

Una de las mayores demandas de los guerrerenses es la justicia; los informes oficiales asientan que las fuerzas de seguridad han reducido los asesinatos dolosos; empero, no reportan detenidos; tampoco procesados y mucho menos se habla de sentenciados.

José Díaz Navarro, presidente del colectivo Siempre Vivos, ha expuesto: “En los últimos tres años, las comunidades indígenas han sido las más afectadas por las desapariciones, asesinatos, secuestros y los desplazamientos forzados por las amenazas de los grupos del narcotráfico; las familias indígenas son las más discriminadas, las más pobres y a quienes el gobierno les ha negado la justicia o la reparación del daño por el tema de la violencia”.

Ina Zoon, representante del organismo internacional Sociedad Abierta Iniciativa de Justicia, ha puntualizado: “El estado de Guerrero se ha convertido en cuna de la impunidad; en la entidad no existe interés oficial en terminar con la impunidad, ni crear órganos de justicia eficientes, que castiguen a los responsables de los delitos”.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha llamado la atención a México una y otra vez para que atienda esta ausencia, sin que haya resultados.

Una de las llagas que expulsa mayor purulencia y que el gobierno se ha negado a resolver, ha sido, sin lugar a dudas, el caso de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa desaparecidos hace casi tres años en Iguala.

La ausencia de justicia ha originado que en distintas regiones de la entidad, la gente se organice y se vuelque a las calles, a las ciudades, a los montes y a los cerros a buscar a sus familiares desaparecidos por la delincuencia.

Todas ellas cifran sus esperanzas de encontrarlos, vivos o muertos, en el próximo gobierno federal, siempre y cuando no sea priísta, toda vez que ha sido un priísta el que les ha dado el portazo negándoles justicia.

A querer o no, las baterías de esta gente lastimada no solamente por la pérdida de sus familiares, sino también por la indiferencia y el desinterés de las autoridades, apuntan hacia un personaje que no tenga nexos con los priístas.

El PAN ya falló en la Presidencia; al PRD se le atribuyen negociaciones con el actual régimen y el PRI, está ya descalificado de antemano. n