La derecha en el Congreso

Escrito por  Oct 29, 2020

No debería causar demasiada extrañeza el más real que aparente viraje a la derecha en el Congreso local en temas como la unión de personas del mismo sexo y la despenalización del aborto, que tanta polémica han generado en días recientes.

Desde la caída de la Unión Soviética, hace 40 años, la ultraderecha ha conquistado grandes espacios, si bien lo que más llama la atención es que ha logrado más en zonas donde hasta finales del siglo pasado la izquierda tenía el poder, incluida, por supuesto, la URSS.

En años recientes la ultraderecha se hizo con los gobiernos de Polonia, Hungría, Rusia, Bielorrusia, Rumania y otros que constituyeron la desaparecida Unión Soviética o que se mantuvieron bajo su sombra protectora, pero también en Brasil y Estados Unidos, en América. Y va ganando terreno en países tan liberales como Alemania, Francia y Reino Unido.

Así que no debiera sorprender que la actual legislatura de Guerrero se haya hecho un poco más a la derecha que las anteriores –en las que ya se veían actitudes conservadoras ante temas tan sensibles como los mencionados, incluso desde los tiempos del gobernador Ángel Aguirre Rivero–, aunque sus integrantes se digan de izquierda.

La historia no es lineal, suelen decir los teóricos de la izquierda, con lo cual quieren llamar la atención sobre el hecho de que en el devenir de las sociedades humanas hay altibajos, recovecos y vueltas, retrocesos y avances, y que esto ha sido así a lo largo de toda la existencia humana.

Nikita Jrushchov, quien gobernó la URSS entre 1953 y 1964, se equivocó al afirmar que la historia estaba del lado del socialismo (del socialismo real, se entiende). Porque en 1991 se derrumbaba el imperio soviético debido a sus propias contradicciones y con ello desfondaba al movimiento comunista internacional, y lo que hoy florece en su lugar es la ultraderecha, que en ese país ha revertido los avances que al menos en el papel había logrado la mujer y que ha adoptado una religión oficial, conservadora, por supuesto.

Así que el hecho de que el Congreso de Guerrero se corra unos metros a la derecha, en realidad no es ninguna novedad. n