Agresiones a reporteras

Escrito por  Nov 12, 2020

Al cabo de muchos agravios, acumulados a lo largo de años de movilizaciones y protestas públicas, el gremio de los reporteros, en general, ha tenido que soportar por igual, hombres y mujeres, agresiones y hasta vejaciones de integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación, quienes dicen actuar amparados en la supuesta grandeza de su lucha y en la justeza de sus demandas.

No es inusual que enardecidos cetegistas arremetan, incluso a golpes –no sólo a insultos e imprecaciones–, contra los compañeros comunicadores, a quienes exigen publicar sólo la visión que ellos tienen de los hechos.

Es posible que tengan razón –eso no está en tela de juicio–, pero eso no hace a los medios de comunicación sus enemigos.

Ayer el gremio periodístico tomó la iniciativa y plantó cara frente al edificio que la organización de la disidencia magisterial ocupa como sede en Chilpancingo para repudiar agresiones cometidas momentos antes contra dos compañeras: las corresponsales Beatriz García Villares, de La Jornada Guerrero, y María Avilés Rodríguez, de El Sur.

En nuestro caso, todos los periódicos de la familia La Jornada se han caracterizado, desde su fundación, por caminar al lado de los movimientos populares, y lo menos que esperan de los integrantes de estos es respeto a su quehacer periodístico.

Por lo demás, en estos tiempos en que las mujeres han tomado el rol protagónico en la tarea de visibilizar las agresiones, es inadmisible que sean ellas precisamente el blanco de agresiones de personas que se supone están formadas en valores y en respeto a los derechos humanos. n