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El empobrecimiento de las clases sociales

Escrito por  Dic 31, 2020

Lo que tanto temieron durante tanto tiempo las empresas formales del ramo de la hotelería, asentadas en Acapulco, pero también en Ixtapa, ya ha tomado forma reconocible: los pobres, o los no precisamente ricos, ya invadieron el paraíso que ellos se afanaban en preservar para la gente bien.

Según reportó ayer la Secretaría de Turismo del estado, mientras la ocupación en la hotelería formal promedió el miércoles 36.1 por ciento, en la oferta extrahotelera de condominios el índice superó los 60 puntos porcentuales: hay más habitaciones ocupadas por turistas en viviendas privadas que en los establecimientos construidos ex profeso para ellos. El riesgo de contagio masivo de Covid-19 por esta causa es asunto aparte.

En Zihuatanejo, por su parte, según la misma dependencia, el índice de ocupación hotelera se ubicó el mismo día en 43.6 por ciento, mientras que en Ixtapa se rezagó al quedar en 40.4 por ciento. Y todo viajero conocedor sabe que en el puerto el hospedaje, al ser más modesto que en el centro integralmente planeado, es más barato, es decir más adecuado para quienes no tienen dinero de sobra.

Este fenómeno no es de generación reciente; viene de muchos años atrás, y es expresión del empobrecimiento de amplias capas sociales, situación a la que la hotelería formal ha debido adaptarse.

Pero hay una solución para quienes no quieren ver a pobres vacacionando en las playas de México: elevar el nivel de ingresos, y de vida, de todos. Así no habría pobres en ninguna ciudad, ni en ningún poblado, de nuestro país. n