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Acopio de agua

Escrito por  Ene 13, 2021

Entre las iniciativas de reformas a diversas leyes que ayer presentaron diputados al Congreso local destaca una de Ossiel Pacheco Salas relativa a la captación y el acopio de aguas pluviales por los gobiernos y sus organismos operadores del agua.

Se trata de una iniciativa novedosa, amistosa con el medio ambiente y que, de realizarse hasta sus últimas consecuencias, contribuiría en grado significativo a la preservación de un recurso natural tan preciado como es el agua, además de que pondría a Guerrero a la vanguardia en este rubro, no sólo respecto a los otros estados del país, sino también ante el mundo.

Pero la iniciativa del diputado morenista podría toparse con obstáculos formidables.

Se trataría de que –como lo puntualiza el boletín informativo difundido por el Congreso– el gobierno estatal, por medio de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Ordenamiento Territorial, los ayuntamientos y sus respectivas comisiones de Agua Potable y Alcantarillado, apliquen las políticas públicas necesarias para la captación de agua pluvial en los edificios públicos, como fuente alternativa adecuada para los diferentes usos humanos.

Sin embargo, alcanzar esa meta implicaría primero lograr que los organismos operadores de agua de los municipios funcionen de manera óptima, para lo cual falta un largo trecho, pues hoy por hoy no son capaces siquiera de operar en porcentajes aceptables sus plantas de tratamiento de aguas residuales, y en no pocos casos las arrojan crudas a los cuerpos de agua del estado.

Tampoco se han visto capaces de hacer cumplir su parte a los operadores particulares de plantas de tratamiento instaladas en unidades habitacionales, ejemplo de lo cual son las que rodean la laguna de Tres Palos, en Acapulco.

Vaya, ni siquiera han logrado algo en apariencia tan simple como regar con aguas tratadas los jardines de las ciudades, de modo que lo hacen con la misma agua que envían a los usuarios. Por lo demás, en el caso de Acapulco, sólo hay que imaginar cuánta mano de obra –es decir puestos de trabajo– tendría que ponerse en acción para construir la infraestructura necesaria para acopiar en cada temporada de lluvias un poco de los millones de litros de agua que descienden por el anfiteatro del puerto hacia la bahía, y por los cerros hacia el río de La Sabana. n