Cartuchera agotada

Escrito por  Feb 19, 2021

A la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama) directores entran y directores salen, pero no sueltan los mismos argumentos para justificar la escasez de agua.

Este martes, el encargado de despacho, Roberto Villalobos Alcalde, dijo que la falta de agua potable se debe en cierta parte a que hay “huachicoleo” del líquido en algunas colonias.

El 3 de marzo de 2020, es decir hace prácticamente 12 meses, el entonces director general de la paramunicipal, Leonel Galindo González, denunció la existencia de “huachicoleo”, o sea la venta ilegal, el saqueo del líquido.

Entonces habló de que la empresa estaba realizando una campaña de clausurar tomas clandestinas de establecimientos que incurrían en esta práctica ilegal.

Si Capama sigue manejando la existencia del problema, significa obviamente que no se ha resuelto.

Más de 24 meses no han sido suficientes para que terminen de corregir el referido vicio; ya a punto de terminar la actual administración municipal, durante la cual un día sí y otro también han acusado a anteriores administraciones de las irregularidades existentes en la Comisión, es de dudarse que los resuelvan.

Se les terminaron –a fuerza de tanto uso– los argumentos de que Capama está en quiebra técnica y financieramente; de que cuando llegaron hallaron mafias entre las que figuraban trabajadores de la empresa, pero que ya tenían la estrategia para desintegrarlas; de que nadie los iba a asustar, ni a detener.

La actual gestión halló quejas de escasez de agua, y los clamores de la gente hoy en día se acrecientan.

Sus operadores no dan con la salida.

No saben qué aducir.

La más reciente creatividad para encarar los reclamos ha consistido en demandar a los actores y partidos políticos no lucrar electoralmente con el problema de la falta de agua.

Cuando prácticamente agoniza el trienio, se comprometen a no escatimar esfuerzos para rescatar al organismo, lo mismo que han prometido desde que llegaron.

Han convocado a los actores y fuerzas políticas a que en este proceso electoral sean serios y eviten “utilizar la necesidad de la gente en sus aspiraciones políticas”.

La escasez sigue ahí.

Y claro que los partidos políticos y sus candidatos la manejarán en sus trabajos de campaña.

¿Por qué no habrían de hacerlo siendo una necesidad que asfixia a la gente?

¿Acaso ellos no hicieron lo mismo? n