Los muertos también cobran

Escrito por  Feb 22, 2021

Si en tiempos de prosperidad y abundancia los manejos indebidos de recursos públicos se consideran una ofensa a la sociedad, en momentos de escasez y ajustes presupuestales a la baja como los actuales deberían catalogarse, además de ilegales, como una provocación o, peor aun, una agresión.

No obstante, los desvíos emergen a la luz pública y se perciben como algo normal; ni los auditores informan respecto al estado final de los sucesos, ni los auditados tienen interés alguno por demostrar a la sociedad que no incurrieron en delito alguno, lo que da a entender que sí lo hicieron y que la impunidad los cobijó alegremente, como ha venido ocurriendo por sistema.

Un informe de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) emitido este fin de semana revela que la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) realizó 515 pagos improcedentes con recursos del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (Fone), por el orden de más de 4 millones de pesos del ejercicio fiscal 2019, a 95 trabajadores que se identificaron como decesos.

El Fone es el descomunal problema que arrastra la SEG, pues tiene más de 5 mil trabajadores, la mayoría administrativos, sin techo presupuestal que los respalde.

O sea que los contrataron, pero no tienen para pagarles.

Ah! Pero eso sí: les pagan salario religiosamente a difuntos.

No hablemos de desfalcos, ni fraudes, porque no se ha emitido sentencia al respecto, pero cuando menos la SEG exhibe por adelantado su ineficiencia en materia administrativa; si no, ¿por qué no le salen las cuentas?

Pero… ¿Qué hay del reporte hecho público por la ASF en octubre de 2019 en el sentido de haber detectado también en la SEG un probable daño patrimonial al erario público de más de 5 millones de pesos, por haber realizado pagos con recursos del Fone a trabajadores, posteriores a su fecha de baja de la dependencia, además de haber pagado a trabajadores de 13 centros de personal adscrito a centros de trabajo, bolsa o personal por reubicar, de quienes se desconoce si realmente realizaron actividades directamente vinculadas con la educación básica o la formación de docentes?

Nadie sabe. Nadie supo.

Las conclusiones quedaron volando.

Nunca se habló del seguimiento.

Reportan la irregularidad y ahí termina todo.

Creen que con hacer públicos los saqueos ya cumplieron su responsabilidad.

¿Y la guerra a la corrupción? n