Entre la ilegalidad y la complicidad

Escrito por  Mar 16, 2021

Este jueves, miembros de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg) realizaron bloqueos intermitentes en el poblado de Barra Vieja, así como en la región de Costa Chica, San Marcos, Ayutla, Tecoanapa y Chilapa, para exigir el esclarecimiento del enfrentamiento entre los autollamados policías comunitarios de la organización y policías estatales, con saldo de dos “comunitarios” muertos.

Reclaman, asimismo, esclarecer el ataque sufrido por policías “comunitarios”, también el mismo antepasado domingo, pero en la noche, en la vía Tlapa-Chilapa, por un grupo delincuencial, afirman, que dejó como saldo la muerte de un policía comunitario y tres heridos.

Demandan que “se formalice un peritaje por parte de la Comisión de Derechos Humanos, para que se tengan elementos técnicos”.

“Debemos ser recíprocos, por un lado les ayudamos y por otro nos persiguen, y no se vale”, reprochan.

Está muy bien que se investigue, como lo exigen.

Y de paso, que se actúe en el caso de la familia asesinada por policías de la Upoeg en Cacahuatepec –porque investigado y esclarecido ya está–, en la primera quincena de julio de 2017, cuando los sedicentes comunitarios irrumpieron en pleno día en dos viviendas en cuyo interior asesinaron a tres mujeres y dos bebés, homicidios que permanecen impunes.

Bruno Plácido Valerio, el líder de la Upoeg que ahora se yergue indignado por la balacera del domingo 7 de marzo, en aquella ocasión primero dijo que había sido un enfrentamiento; luego, ante la ausencia de argumentos, se comprometió a presentar ante el Ministerio Público a los responsables de la matanza para posteriormente justificarse diciendo que no podía presentarlos a la fuerza.

Ese mismo dirigente es el que ahora habla de que debe haber reciprocidad.

Por un lado “les ayudamos y por otros nos persiguen”, aduce, pero así, ¿con hechos como los de Cacahuatepec ayudan?

El gobierno no se ha atrevido a desarmar al grupo armado de la Upoeg, a pesar de no reconocerlo como policía comunitaria por no apegarse a los principios que rigen a una agrupación de esta naturaleza, siendo la Crac-PC, la única que lo hace y por tanto es la única reconocida, pero de eso a que puedan andar los upoegistas por todos lados perpetrando desmanes es un asunto muy diferente.

¿En qué ayuda la Upoeg al gobierno?

Mucho tiene que explicar tanto la autoridad como la Upoeg, entre quienes lo menos que puede observarse es complicidad. n