Esperanza, yacimiento de bienestar

Escrito por  Abr 09, 2021

Antes, las expectativas sobre la afluencia turística se cifraban en promociones. Hoy en día, pretextando el Covid-19, se cimientan en deseos y esperanzas.

Cuando se hizo el balance de la afluencia en Semana Santa, el gobierno informó que aun cuando más de 300 mil turistas arribaron a los destinos turísticos de Guerrero, “no fue la cantidad deseada”.

¿Y cuántos visitantes deseaba la autoridad que vinieran?

¿Con base en qué?

De por sí nunca, en ningún año, ha habido promoción alguna para esa temporada.

La gente, nacional toda, viene sobre todo por dos razones: por la cercanía de Guerrero a su lugar de origen, y porque la entidad tiene precios y tarifas al alcance de todos los bolsillos.

Un dato curioso que compartió el secretario de Turismo, Ernesto Rodríguez Escalona: a los condominios, casas y tiempos compartidos arribaron 96 mil 850 visitantes.

Es de suponerse que el procedimiento que utilizan para conocer los porcentajes de ocupación en hoteles –todo un enigma, por cierto– podría ser el mismo para medir los condominios y las unidades de tiempo compartido, pero ¿cuál aplican en el caso de las casas que rentan al paseante si ni siquiera se sabe dónde se ubican, razón por la que el fisco no ha podido meterlas al orden?

Rodríguez Escalona consideró que la cifra de turistas no fueron las esperadas, pero, dijo, hubo sobrecupo en las playas de Guerrero.

Si los pocos que vinieron causaron sobrecupo, ¿qué habría pasado entonces si hubiera venido la cantidad que deseaban?

¿Dónde los habrían metido?

Y si la afluencia de Semana Santa no satisfizo las expectativas oficiales debido, según arguyen, a la pandemia, aterra imaginar cuál será la que haya después de terminada la de Pascua.

La de las vacaciones escolares de verano era la que antes seguía al rosario de las esperanzas, pero ahora con la pandemia es la incertidumbre la que campea, y turisteros y población –sobre todo la que directa o indirectamente depende del turismo– tendrán que sujetarse a lo que produzcan los fines de semana largos y los normales hasta que lleguen las fiestas decembrinas.

Por ahora, habrá que atenerse a la declaración de Rodríguez Escalona, cuando expresa su esperanza de que en los próximos días aumente la afluencia de paseantes.

¿Qué pasaría si decayera la esperanza? n