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¿Cierto o falso?

Escrito por  Abr 19, 2021

¿En qué se basa el secretario general de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos, Evencio Romero Sotelo, para asegurar que cayó del sexto lugar que ocupaba, al 27 en la producción de maíz?

¿Qué soporte tiene para su afirmación? ¿Qué estudios hizo o le hicieron para apoyarse? ¿Por qué no los presenta para dar peso a su declaración? ¿O es acaso la suya una actitud priísta emocional contra la Cuarta Transformación?

Si el señor no presenta datos, números, cifras, porcentajes, resulta difícil de creer cuanto asevera, así pudiera ser cierto.

Efectivamente, el reparto de fertilizante gratuito no ha sido ejemplo ni de eficiencia ni de honestidad.

Desde el primer reparto federal, en 2018, los campesinos se han quejado de una entrega tardía y hasta selectiva.

En una junta de evaluación entre autoridades y campesinos guerrerenses se abordaron las fallas, y el gobierno federal se comprometió a hacer cambios en la estrategia de distribución.

Entre otras medidas, se determinó eliminar al multicuestionado titular del programa de reparto, Jorge Gage Francoise, y que lo sustituyera el subsecretario de Agricultura, Miguel García Winder.

Si de deshonestidad se trata, baste citar la declaración de la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, en cuanto a que hubo una diferencia entre el número de sacos comprados –95 mil 965, cerca de 35 por ciento del total– y los distribuidos en Guerrero del Programa Nacional de Fertilizante en 2018, lo que constituyó un daño patrimonial por 127 millones de pesos.

¿Otra Perla?

La Función Pública detectó, asimismo, irregularidades por 91 millones de pesos en asignación de contratos en exceso que fueron pagados por la compra de fertilizantes.

Y las anomalías no acabaron ahí: el mismo gobierno federal reconoció en su momento que en 2020 se adquirió semilla de maíz tuxpeño a la asociación civil Semilleros Mexicanos Unidos, por un monto de 189 millones de pesos, que representa un sobreprecio de 36 millones de pesos.

¿Dónde están los culpables?

Impunidad total.

Por eso, si Romero Sotelo hablara de ineficiencia y corrupción, datos como estos servirían para darle credibilidad y la razón.

Pero si habla de tan fatal desplome en la producción, pues no hay manera de creerle porque no presenta pruebas.

En vez de una declaración seria y bien sustentada, parece más bien como si el señor hablara al peso del hígado.

Es un asunto demasiado serio que no debería pasarse por alto, pero hay que presentar cuando menos evidencias. n