Promesas, plato fuerte del día

Escrito por  Abr 26, 2021

El arranque de campañas de candidatos a alcaldes y a diputados constituyó el detonante de una guerra de ofertas políticas, cuyos autores, más que analizar si son viables o no, procuran que su pronunciamiento cause un sonido agradable en el oído de los electores.

Es obvio que sus ofrecimientos carecen del respaldo de los estudios correspondientes; es de dudarse que los candidatos a las alcaldías estén tomando en cuenta los presupuestos que manejarán este año y que prevén cómo podría ser el de los años que vienen.

Mientras tanto, los aspirantes a diputados se comprometen a mejorar los servicios públicos como si fueran a manejar recursos, en tanto su labor será la de hacer leyes para que el gobierno del estado y los ayuntamientos las ejecuten.

Así, cabría preguntar cómo piensa hacerle al que asegura que eximirá del pago de adeudos del impuesto predial a los contribuyentes de Acapulco, siendo que este gravamen representa el ingreso principal con que cuenta la alcaldía.

Sería interesante que el mismo político dé a conocer cómo es que piensa echar borrón y cuenta nueva a las deudas por consumo de agua potable, si el organismo administrador, la Capama, no depende del alcalde, sino de un consejo administrativo, por una parte, y por otra: la misma paramunicipal está urgida de recursos al estar en quiebra técnica y financiera.

En el caso de Chilpancingo, no son pocos los que están colocando el dedo en la llaga de la población: la escasez de agua. Manejan propuestas. ¿Ya pensaron cuánto costaría suministrar agua a los capitalinos desde el río Balsas? ¿Van a contar con el dinero para ello?

Después, no vaya a repetirse la misma historia de que, cuando fueron candidatos, no tomaron en cuenta la magnitud de sus promesas y estando en el cargo pretenden justificarse con el argumento de que sus partidas presupuestarias no dan para cumplir.

No vaya a ocurrir luego como le pasó a aquel gobernante que, habiendo prometido en su campaña acabar con la violencia, cuando estaba ya en la silla exclamó: nunca me imaginé que el problema fuera tan grave.

Prometió por prometer.

Harían bien, por tanto, que en una muestra de elemental decoro, pusieran los pies sobre la tierra y estudiaran bien lo que están ofreciendo a los electores, para que, llegado el momento, no se encuentren en la situación de algunos que tratan de hallar la salida a los reclamos sociales diciendo: estamos haciendo todo lo posible. Nos estamos esforzando; yo no puedo solo, en tanto la ley no anda con medias tintas, sino especifica concretamente que deben cumplir, no hacer como que hacen. n