Error que no debe repetirse

Escrito por  Abr 29, 2021

Que los planes de vacunación contra el nuevo coronavirus –no sólo los del gobierno de México– se vean alterados por errores y fallas, es comprensible hasta cierto punto. Más allá del argumento de que nada funciona a la perfección por más de un lapso muy limitado está el hecho de que la humanidad entera se enfrenta a una situación inédita con el SARS-CoV-2, por su contagiosidad, por su letalidad y por los desafíos que implica tratar de predecir con certeza su comportamiento.

Muchos adultos mayores que en Acapulco hacían fila ayer para recibir su segunda dosis se enteraron de pronto que las vacunas se habían agotado, y que no había más remedio que volver a su casa a esperar una nueva llamada para presentarse a la inoculación.

Al mismo tiempo, el delegado federal, Iván Hernández Díaz, informaba que la causa de esta falla en el programa de vacunación estribaba en el hecho de que la Cofepris determinó detener un cargamento de vacunas Sinovac para validarlas.

Por donde sea que este incidente sea mirado, se trata de una falla que no debió ocurrir, y lo deseable es que las autoridades responsables del plan de vacunación aprendan de esta experiencia para no repetirla, pues entonces se trataría de un error grave.

Pero la prueba de que en este atropellado y presuroso proceso de vacunación mundial los errores son de lo más usual es que ha ocurrido una gran cantidad de ellos en todo el globo. A principios de marzo de este año, el gobierno de Nuevo León devolvió al gobierno federal 4 mil 680 dosis de la vacuna de Sinovac porque a los responsables de la salud pública del estado les pareció que no llegaron en las mínimas condiciones de conservación, pues se las entregaron en hieleras a una temperatura inadecuada. Situaciones similares han tenido lugar en otras entidades del país y en otros países.

En enero, en Florida, un empleado desconectó por error el refrigerador en el que se mantenían mil 160 vacunas a la temperatura adecuada, las cuales resultaron en pérdida total. Y han ocurrido errores de otro tipo que también han afectado los planes de vacunación. Por ejemplo, hay quienes opinan que la actual crisis del Covid-19 en la India se debe a actos públicos que congregaron a miles de personas sin mascarilla –como mítines electorales y festivales religiosos–, autorizados por el gobierno cuando la recomendación era mantener la sana distancia entre las personas.

El error que dejó ayer a cientos o miles de acapulqueños sin su segunda dosis tal vez quede en el anecdotario del plan de vacunación de México. Pero no debe repetirse. Las autoridades deben aprender de la experiencia. n